136 años de Abra Pampa- Historia


Su nacimiento oficial tuvo lugar el 31 de agosto de 1.883, fecha en que el Gobernador Eugenio Tello llegó a mula al lugar denominado Abra Pampa, alojándose en la casa de don Apolinar Ovando, fue entonces cuando suscribió el decreto creando el nuevo pueblo, imponiéndole el nombre de “Siberia Argentina” denominación que no pudo adentrarse en la raíz afectiva de sus pobladores por lo que prosiguió en virtud de un implícito pronunciamiento de la voluntad general, llamándose por su antiguo nombre: Abra Pampa.

Cuando Abra Pampa no era un pueblo, solo se levantaba la casa de don Apolinar Ovando, que según la tradición dominaba la llanura y era un invariable punto de referencia en la zona. Según la historia se expresa que no hubo arriero que viajara desde Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, Salta o Jujuy hacia las ferias de Huari, Ayohuma, Choroma o Santiago de Cotagaita que pasara por la hoy Abra Pampa.

Se dice que sus primeros moradores fueron: Presentación Castrillo de Urzagasti, Trinidad Quival, Ángela Soto, Patricia y Liberata Obando, Cármen Castañeda,  Felisa Ovando, Adelaida Ramos, Emilia Agromonte, Manuel Figueroa, Antonio y José pío Ovando, Andrés Cabezas, Ángel Mercado, Lucas Garzón, Mariano Zerpa, Pacífico Arnedo, Mariano Vilte, entre otros.

Lo más importante del decreto de fundación

Consta de 36 artículos, en el que se destaca el 30 en el que textualmente especifica que “el nuevo pueblo que se funda se denominará: Siberia Argentina”.

31 de agosto de 1883- en cumplimiento de la Ley del 20 de agosto del mismo año.

Art. 1- Fúndase un nuevo pueblo en el punto denominado Abra Pampa, que será capital del Departamento de Cochinoca.
Art. 2- La traslación de la capital se verificará cuando el poder Ejecutivo lo ordene.

Art. 3- Se declara  que el área del pueblo es de una legua por cada frente.

Art. 4- De ésta área de terreno se destina por ahora una cuadra de 100 metros para la plaza y desde ella 3 cuadras hacia los 4 rumbos para pueblo, es decir 49 manzanas cuadradas, inclusive la plaza.

Art. 5- Igualmente se destina por ahora para ejidos o pastos comunes del pueblo el terreno que queda a los costados hasta una extensión de media legua, de manera que toda el área destinada para pueblo y ejido tenga media legua de largo y otra media legua de ancho entendiéndose por media legua veinte cuadras de longitud.

Art.6- Se concederá gratuitamente en propiedad a los particulares que deseen edificar, lotes para terreno para casas en las manzanas destinadas para tal fin, con exclusión de los que se destinen para edificios públicos.

Art.7- También se concederá gratuitamente en propiedad, solares para rastrojo en la media legua restante, contigua a los terrenos que se destinan para pastos comunes, con excepción de los solares que el gobierno se reserve para objetos del servicio público.

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