Primer nacimiento por subrogación de vientre y un parto en auto sobre una ruta fueguina

Ethan en los brazos de papá Damián, junto a mamá Cecilia y su hermanito. Nació en el kilómetro 2.984 de la ruta 3, con un peso 3 kilos, 450 gramos y midió 48,5 centímetros.

Ethan en los brazos de papá Damián, junto a mamá Cecilia y su hermanito. Nació en el kilómetro 2.984 de la ruta 3, con un peso 3 kilos, 450 gramos y midió 48,5 centímetros.

Un milagro allá en el sur

Ethan Redlich es un bebé fueguino nacido en medio de la ruta nacional 3, el mismo 22 de marzo en que comenzó a implementarse el aislamiento estricto en todo el país.

Cecilia Volpi entró en trabajo de parto en el municipio de Tolhuin, Tierra del Fuego, a 100 kilómetros del hospital más cercano.

Acompañada por su pareja, Damián Redlich, y de una prima emprendieron el trayecto por la Ruta Nacional Nº3, que tenía restringida la circulación de vehículos. Pidieron ayuda en un retén de Gendarmería Nacional y consiguieron que los escoltara un móvil de Defensa Civil.

Pero, cuando aún faltaban 70 kilómetros de recorrido, Cecilia dio a luz dentro del vehículo, que fue estacionado en la banquina ante la sorpresa de los funcionarios escoltas.

Desde el asiento de atrás, Cecilia me gritó que estaba por nacer. Reclinó los asientos y acomodó unas frazadas. Yo seguía manejando cuando tuvo una contracción y me dijeron que el bebé asomaba la cabeza. De inmediato, otra contracción y salió el resto del cuerpo. Paré en la banquina y me reía. No sabía qué hacer”, recapituló Damián.

“El trabajo y las ocupaciones diarias muchas veces van relegando algunas actividades. La cuarentena nos enseñó el valor de quienes están a nuestro lado y la necesidad de profundizar los vínculos, algo que muchas veces no hacemos”, reflexionó el joven.

Los padres quieren colocar una plaqueta en el lugar del nacimiento “como símbolo de esperanza y de la resistencia de la humanidad ante la pandemia de coronavirus que azota al mundo entero”, dijeron a Télam.

Marité ofreció su vientre para que su hermana Tamara y su cuñado Juan Carlos pudieran ser padres.

Marité ofreció su vientre para que su hermana Tamara y su cuñado Juan Carlos pudieran ser padres.

Bienvenido Ismael

En Neuquén se dio el primer caso de nacimiento de gestación por subrogación. Ismael nació por cesárea el 1º de julio, después de que Marité Cides decidiera que tenía que ayudar a su hermana Tamara y su cuñado Juan Carlos a cumplir el sueño de tener un hijo.

Tamara tiene 32 años, hace 13 que está en pareja con Juan Carlos, de 42, y por una inédita autorización del Poder Judicial neuquino pudo ser mamá.

Tamara fue diagnosticada con hipotiroidismo, púrpura trombocitopénica, tuvo que operarse, le realizaron transfusiones, tuvo trombosis, sufrió una sepsis y cuatro paros cardíacos, por lo que debieron extraerle el útero. Previo a esto, Tamara había perdido cuatro embarazos.

En varias ocasiones, su hermana Marité le ofreció su vientre para poder ser mamá, “yo tenía miedo de que ella sufriera todo lo que yo sufrí”, dijo Tamara a Télam.

La pareja, oriunda de Loncopué, recibió en noviembre de 2018 la autorización judicial para poder realizar la gestación por subrogación. Tras un tratamiento de estimulación ovárica y posterior implantación de embriones a Marité, nació Ismael.

El deseo de un hijo

En Corrientes, en tanto, una familia mantuvo una videoconferencia con una niña a quien aspiraban adoptar, informó el Poder Judicial provincial.

El Juzgado de Menores 2 de Corrientes, a cargo de Edgardo Frutos, resolvió reforzar a través de una videoconferencia el proceso de vinculación, iniciado antes de la pandemia, entre la niña, institucionalizada en un hogar, con los aspirantes a su adopción. Fuentes del Poder Judicial indicaron que se trató de la primera experiencia de ese tipo.

La niña de 10 años vive en un hogar para menores de la capital provincial y conoció este año al matrimonio con el que había tenido solo una visita antes del aislamiento obligatorio.

Si bien durante meses anteriores la niña y el matrimonio tuvieron muchas conversaciones telefónicas, el juez Frutos reconoció que “había mucha ansiedad entre las partes, propias del contexto actual de confinamiento”.

Frutos entendió que era “necesario y urgente brindar confianza y acompañamiento, despojar incertidumbres y especulaciones que podrían truncar la vinculación pretendida”. La videoconferencia se realizó con carácter de audiencia, con intervención del juez y el asesor de Menores, así como de una psicóloga.

Asimismo, el magistrado habilitó un grupo de WhatsApp a los fines de continuar con la comunicación fluida entre los protagonistas y con el acompañamiento psicológico.

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