Zustovich: el joven talento de 14 años que debutó tras ocho meses sin jugar

Francisco "Achi" Zustovich saltó a la fama hace un año cuando en un partido de inferiores anotó 78 tantos con Peñarol en tan solamente 20 minutos de juego.

Francisco “Achi” Zustovich saltó a la fama hace un año cuando en un partido de inferiores anotó 78 tantos con Peñarol en tan solamente 20 minutos de juego.

El miércoles 23 de diciembre del 2020 quedará por siempre en la memoria y en el corazón de Francisco Zustovich, que tan solamente con 14 años saltó a la cancha de Obras Basket con la dos de Peñarol de Mar del Plata en la espalda y debutó así contra Regatas Corrientes -derrota por 88 a 65-, en la Liga Nacional de Básquetbol.

“Estoy muy feliz por mi debut, me tomó por sorpresa porque no me lo esperaba. Le quiero agradecer la confianza a Carlos Romano, mi entrenador, y a todos los que me acompañan en el día a día”, resaltó Achi, como lo conocen en el mundo del básquetbol, en diálogo con Télam.

La historia dirá que ese miércoles caluroso, en el que la pandemia del coronavirus obligó a la Liga a jugarse en dos sedes fijas en Capital Federal, el joven selló su planilla con seis puntos (2-3 en tiros de campo) en 4 minutos y 51 segundos frente a un rival complicado.

Y entre sonrisas y una voz calma, Zustovich contó que en principio estuvo en Mar del Plata pero que cuando el equipo se enfrentó a Comunicaciones, el 10 de diciembre, lo llamaron para sumarse al plantel tras la salida del estadounidense Tevin Glass.

De esta manera, el base, con 14, entró a la cancha con “algo de nervios” pero con el paso de los minutos se fue tranquilizando e intentó hacer “lo mismo” que en las categorías de Inferiores.

“Sigo pensando cosas que tendría que haber mejorado después de una semana del debut. Llevaba casi ocho meses sin jugar por el tema de la pandemia, ya que las Inferiores se suspendieron en marzo”

“Busqué jugar como siempre, no cambiar por nada mi forma para hacer las cosas que sé. El entrenador me avisó que me iba a vestir para ese juego y que esté listo por si me tocaba entrar”, relató.

Además, el Achi, lejos de mostrarse como un chico de 14, contestó plantado siempre y destacó: “Me pude soltar y sostener mi desfachatez. Además, el Negro Romano me dijo que me anime, que si me quedaba que la tire. Y obviamente no pude dormir mucho después, ja”.

Y si bien su 1.83 metros colaboraron para que su físico no sintiera “tanta diferencia” a la hora de ingresar, el chico notó cambios en “el juego” y en la “táctica” como la defensa en zona y el pick and roll -conexión del base y un interno en ofensiva-.

La vuelta a Mar del Plata fue tranquila, llegó y varios integrantes de la familia “dormían” porque era tarde.

Sin embargo, con el correr de los días analizó ese debut soñado y dialogó con el capitán del equipo, Diego Gerbaudo, quien le comentó que se mantenga “por la misma senda” y que “posiblemente” esos serían los primeros minutos de una “buena carrera”.

Y la otra reunión llegó luego de uno de los entrenamientos matutinos con Romano, que le marcó diferentes “cuestiones” para mejorar y también lo felicitó por este paso.

Su nombre se popularizó hace un año en las redes cuando anotó 78 tantos con Peñarol en tan solamente 20 minutos de juego, que es lo máximo que puede permanecer en una cancha de acuerdo al reglamento.

Aquella jornada del Argentino U13 de Clubes ante Bolívar de Carlos Paz, cuando su equipo cayó por 113-112, marcó un antes y un después porque su nombre fue foco de debates entre los fanáticos y algunos periodistas que preguntaron si era lógico que un jugador de su nivel compitiera en el certamen juvenil.

En relación al presente, poco más de un año después de ese momento y en el mismo que jugó un mes para Real Madrid en la Minicopa del Rey en enero, el Achi transmitió gestos de madurez acelerada por el contexto y destacó la “contención familiar” como uno de los pilares para su carrera basquetbolera.

Clave es la presencia de sus cercanos, el menor de cuatro hermanos, Sofía, Eugenio (ex Echagüe de Paraná) y Martina, maduró “rápido” por ellos y porque este año fue “cargado de emociones”. A su vez, el rol de su padre Erardo y su mamá Verónica están detrás de ellos en el día a día y en el caso de Achi también lo asisten en la búsqueda de su sueño.

“Obviamente siempre se extraña la familia, la casa y esa zona de confort. Cuando llegué estaban contentos y orgullosos. La familia es muy importante en mi vida”

Zustovich marcó uno de los debuts más jóvenes en la competición, el tercero por detrás del pivote Alejandro Alloatti (Obras) en 1999 con 14 y 355 días y del base Cristian Cortés (Obras) en 2005 con 14 años, 5 meses y 19 días.

En esta temporada su círculo de familia y amigos le ayudó a mantener “los pies sobre la tierra” porque es “complicado” cuando tantas cosas se dan de golpe.

Además, el basquetbolista se define como un “admirador” del cordobés Facundo Campazzo (Denver Nuggets), al que conoció en su paso por España, al igual que a Gabriel Deck y a Nicolás Laprovíttola, los tres en su momento en Real Madrid.

Pero también mira al esloveno Luka Doncic, una de las máximas figuras de Dallas Mavericks y de la NBA de los Estados Unidos. “Me vuelve loco su juego, trato de imitarle cosas”, cerró Zustovich.

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