Minissale logra una “linda síntesis” entre sonido rockero y sutilezas armónicas con su disco en vivo

Minissale y su banda, registro "en vivo

Minissale y su banda, registro “en vivo

Jorge Minissale, el destacado guitarrista que dejó su huella en importantes grupos como Trigémino, Los Twist, Sueter y Mamporro, alcanzó una “linda síntesis” entre las sutilezas armónicas de sus composiciones y un “descarnado” sonido rockero en “Vivísimo”, su primer registro en vivo, junto a su banda acompañante Los Impulsores.

“La guitarra es un instrumento que lo podés trabajar mucho armónicamente y es algo que me gusta. Pero también me gusta el rock. Acá está la canción pero también el empuje del bajo o la batería, un poco más descarnado. Después, como le guste a la gente catalogarme, no lo sé. Tal vez soy demasiado melódico para el rock y demasiado rockero para el pop”, explicó el músico a Télam.

Sin embargo, el artista se manifestó a gusto en esa postura “a mitad de camino entre una cosa y la otra”, porque implica que está “forjando un camino propio” que elude “copias veladas” a otras figuras.

En tal sentido, “Vivísimo” aparece como un registro fiel de esa búsqueda a partir de la convivencia entre la exquisitez armónica y melódica, y la crudeza rockera que se desprende de algunos solos incendiarios de Minissale y de la potencia de la banda integrada por Martín Paladino, en batería; Mariano Escudero, en bajo; y Leandro Romero, en guitarras.

Con invitados especiales como Juan “Pollo” Raffo, Pablo Sbaraglia, el trompetista Rubén Álvarez y el saxofonista Fabián Aguiar, el EP registrado en diversos shows ofrecidos a lo largo de 2019 incluye temas de “Justo y necesario” y “Lo más preciado”, los dos notables discos solistas de Minissale, además de una versión del clásico de Almendra “Ana no duerme”, que había sido lanzado en plena cuarentena por la pandemia de coronavirus acompañado de un videoclip.

De esta manera, el músico con larga trayectoria en bandas claves del rock local continúa moldeando una impecable carrera en solitario, en donde además de sus conocidas virtudes con las seis cuerdas, despliega en todo su esplendor sus cualidades compositivas y se revela como un gran cantante.

“Me gusta tocar la guitarra, que es un instrumento que lo podés trabajar mucho armónicamente, pero también me gusta el rock, por eso este disco es una linda síntesis.

Jorge Minissale

En diálogo con esta agencia, Minissale brindó precisiones sobre este auspicioso primer registro en vivo y reflexionó acerca del lugar en donde eligió posicionarse a lo largo de su trayectoria.

Télam: ¿Cómo surge la idea de hacer un disco en vivo?

Jorge Minissale: Surge porque, en realidad, para el 2020 no tenía pactado sacar música original. Tenía claro que no iba a hacer un disco con canciones nuevas entonces nos propusimos grabar los shows para ver si podíamos sacar algo en vivo como para mantener la presencia. Es la primera vez que hago algo en vivo y está bueno, sobre todo porque en los shows pasan cosas muy distintas que en un disco. Hay una energía y un feedback con el público y cada uno se va cargando de lo que el otro le va dando. En los vivos me gusta más tocar la guitarra, hay más lugar para las zapadas. En los discos trato de cuidar el concepto de que la canción no se desboque, pero el vivo da para eso.

T: ¿Cómo fue el trabajo para mantener el equilibrio entre el calor del vivo y las sutilezas armónicas plasmadas en los discos de estudio?

JM: Con la banda tratamos de respetar los arreglos. Hacemos un promedio entre eso y las licencias que nos podemos tomar en el show en vivo, que tiene esa adrenalina y ese desboque. Es cierto que llevar a un estudio la sangre caliente del vivo es difícil pero tampoco tiene mucho sentido tocar en vivo un disco como si estuvieras en el estudio. A la hora de la selección de temas, optamos por dejar aquellas canciones que mejor reflejaban el carácter de la banda.

T: También hay una versión de “Ana no duerme” y al presentarla decís que si San Martín es el padre de la patria, Spinetta es el padre del rock nacional. ¿Resultó una carga muy grande abordar una composición suya?

JM: Yo lo veo un poco desde otro lado. A Luis lo veo como un camarada. Es un gran artista pero no lo tengo tal vez en el ese lugar en el que lo pone el público. Lo veo como un camarada muy inspirado, un compañero en este camino y un padre que, como muchos otros artistas, me marcaron. Por eso, no lo tomé como una carga aunque pensé que los puristas podían llegar a matarme. Por suerte no recibí comentarios fuera de lugar. Después, lo que digo es una humorada porque he tocado con artistas con mucho humor y heredé un poco eso. Para mí, la vida es humor y no me tomo nada en tono ceremonioso. Me pareció divertida la presentación y la dejamos.

T: Curiosamente, tu versión de “Ana no duerme” tiene una introducción que suena a Charly García.

JM: Eso está bueno porque cuando lo estábamos haciendo pensábamos que estábamos haciendo un tema de Almendra, pero que no nos podíamos olvidar de otros grandes. Entonces usamos a propósito para la introducción un acorde que es el que usa Charly en “Demoliendo hoteles”. Es un chiste pero también es un homenaje. La idea que quería transmitir es que no tenemos que olvidarnos de artistas tan queridos e importantes.

T: Por un lado, sos un compositor de canciones con bellas melodías y cuidados entramados armónicos; pero por otro, tal como se puede apreciar en este disco, sos un guitarrista con un pulso muy rockero. ¿Qué aspectos considerás que prevalecen? ¿Cómo te gusta que te caractericen?

JM: Me gusta tocar la guitarra, que es un instrumento que lo podés trabajar mucho armónicamente, pero también me gusta el rock, por eso este disco es una linda síntesis. Siempre estoy a mitad de camino entre una cosa y la otra pero me gusta forjar mi propio camino. Es difícil, es duro, pero no quiero sonar como cualquier otro grupo o artista importante. Es cierto que el que no te puedan catalogar hace que sea más difícil llegar a ciertos lugares pero no tengo apuro porque tampoco tengo destino. No tengo un afán comercial. Esta es mi vida.

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