La experiencia de las orquestas infantiles en barrios populares

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

El charanguista Rolando Goldman, impulsor desde 2006 del Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles y actual coordinador del espacio que el Ministerio de Cultura de la Nación desarrolla en barriadas populares, considera que aquel proyecto que hoy ostenta unas 60 formaciones “llegó para generar un orgullo nuevo en pibas y pibes”.

“Son múltiples las experiencias y las cuestiones que van surgiendo desde el orgullo que van sintiendo pibas y pibes de los sectores más castigados que vivían con vergüenza. Pero la aparición del Estado con estas propuestas hace validar su propia historia y esto genera un orgullo nuevo y novedoso”, pondera Goldman durante una entrevista con Télam.

El músico, compositor y funcionario, un referente artístico y educativo del charango, destaca que “el eje de estos programas está puesto en la idea de compartir, de que el esfuerzo vale la pena, de que el resultado más valioso es aquel que se logra de manera colectiva. Y eso de alguna manera se traslada a diversas relaciones con el barrio y la familia”.

“Trabajamos con sectores con mucha adversidad cotidiana y los logros son admirables en varios sentidos ya que apuntamos a este trabajo colectivo y social pero también al artístico”, subraya el creador y director de la Orquesta Argentina de Charangos.

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

Desde un principio el Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles se desplegó en dos ramas: una con instrumentos de la música popular latinoamericana denominada Andrés Chazarreta (1876-1960 y creador de la primera de arte nativo) y otra con el equipamiento de una formación musical a la usanza europea.

Sobre la primera, Goldman resalta “la identidad y los sonidos propios logrados a partir de vientos que aportan sikus, quenas y pincullos, las cuerdas que además del violín y el contrabajo suma los charangos y las guitarras y las percusiones con bombo legüero y cajón peruano”, entre otros.

En el caso de la agrupaciones orquestales formales, el músico que desde hace 25 años sostiene un notable dúo instrumental con el guitarrista Raúl Malosetti, aporta que “desde finales del año pasado el programa que las agrupa lleva el nombre de la artista entrerriana Celia Torrá (1884-1962) que, entre otras cosas fue la creadora de la Agrupación Sinfónica Femenina y del Coro Obrero en Philips”.

Télam: Más allá de los vaivenes políticos y presupuestarios este programa se sostiene en pie pero su inicio no fue sencillo.

Rolando Goldman: Cuando en 2005 me designan director nacional de Artes, decidimos crear un programa con impronta social que por primera vez iba a tener carácter nacional pero aquella experiencia fracasó por no tener arraigo en los barrios.

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

T: ¿De qué manera se revirtió ese comienzo fallido?

RG: Ese mal paso nos llevó a pensar en generar una alianza con movimientos sociales y así fuimos al encuentro de la Corriente Clasista Combativa y La Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat en el Barrio El Tambo (NdR: pequeño enclave ubicado en el sur de Isidro Casanova, en el partido bonaerense de La Matanza), donde se formó la primera orquesta y su organización incluyó la provisión de las meriendas y un fuerte lazo con las familias, más allá de lo artístico. Esa orquesta fue creciendo y hoy hay como 200 pibes y cuatro orquestas, además de ensambles, funcionando en esa zona.

T: ¿Qué balance hacés de esa primera experiencia que luego se replicó en distintos lugares del país?

RG: Totalmente positivo porque a partir de la música las pibas y pibes redescubren su propia historia familiar y comunitaria y eso los marca muy fuerte y favorablemente y se genera una articulación virtuosa entre las orquestas y los barrios donde se desarrollan.

T: ¿Esa ligazón les ha permitido sobrevivir a recortes y destratos?

RG: Claro. En el gobierno de (Mauricio) Macri estas orquestas fueron casi olvidadas pero lograron sostenerse porque la apropiación de los barrios fue clave para que subsistan más allá de los vaivenes de la política. Ese nivel de organización logró sostenerlas cuando, por ejemplo, hubo otros programas que desaparecieron como el de orquestas de fábricas recuperadas y cooperativas.

T: ¿Cómo fue volver a dar impulso a estas orquestas infantiles y juveniles en el marco pandémico?

RG: La pandemia trastocó todo y el trabajo en 2020 fue muy difícil tanto para las comunidades como para los profesores, pero se logró llevar alimento a las casas y aún en condiciones muy difíciles de conectividad se pudieron hacer algunos encuentros y capacitaciones virtuales como el que en junio pasado reunió a unos 50 directores y coordinadores y hubo más de 450 asistentes entre docentes y estudiantes avanzados. Aún así no dejamos de hacer cosas como lo demuestra la primera licitación para la compra de instrumentos e insumos para proveer a las orquestas existentes en la que logramos incorporar a luthiers y artesanos en una compra de unos 9 millones de pesos que empezó a entregarse el 22 de enero en General Roca. A todo esto continuamos con el trabajo en conjunto con los movimientos sociales y percibo que se ha recuperado esa mística no solo por quienes están en los barrios sino por los trabajadores del Ministerio de Cultura.

T: ¿Qué planes hay para este 2021?

RG: Vamos a seguir entregando instrumentos e insumos para las orquestas y se van a crear al menos dos nuevas agrupaciones, en un barrio de La Plata junto con gente del Movimiento de Trabajadores Excluidos y otro en el Barrio IAPI (Bernal Oeste en Quilmes). También vamos a coronar una de las cuestiones que habíamos imaginado desde el comienzo de este proyecto que pasaba por lograr que en algún momento las pibas y pibes de los barrios pasen a ser los profesores de las orquestas o de sus propias orquestas. Y para eso y tomando la historia de vida de Martha Argerich como ejemplo, planteamos la idea de generar un sistema de entre 30 y 50 becas y poner su nombre a esas becas. Por suerte Argerich no solamente va a dar su nombre a ese plan de promoción sino que me dijo que querría ser la madrina de las orquestas.

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