La Justicia absolvió a la expresidenta regional de Madrid, acusada de obtener un máster de forma fraudulenta

Cifuentes dirigió Madrid desde 2015 hasta su dimisión en abril de 2018.

Cifuentes dirigió Madrid desde 2015 hasta su dimisión en abril de 2018.

Un tribunal absolvió a la expresidenta regional de Madrid Cristina Cifuentes, procesada en 2018 por el delito de falsedad documental por irregularidades en la obtención de un máster universitario, un caso que la llevó a renunciar a su cargo en abril de ese mismo año, en medio de un enorme escándalo político.

“La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a la ex presidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes del delito de inducir la falsificación de documento público del que le acusaba”, informó el tribunal.

La fiscalía pedía para la conservadora Cifuentes, quien dirigió Madrid desde 2015 hasta su dimisión en abril de 2018, tres años y tres meses de cárcel por presuntamente haber presionado para que se redactara una falsa acta en la que se certificaba que había entregado el trabajo final del curso, requisito indispensable para aprobarlo.

La polémica por el máster fraudulento estalló por revelaciones de la prensa en marzo de 2018, y derivó en el llamado “mastergate”, un gran escándalo que salpicó a varias figuras políticas

Pero según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, no “consta la presión inductora” de Cifuentes para la redacción del documento, algo que el tribunal determinó que se hizo cuando aparecieron informaciones de prensa sobre que Cifuentes no habría completado su máster, informó la agencia de noticias AFP.

En la causa, en cambio, sí fueron condenadas dos profesoras de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), donde Cifuentes cursó el curso de posgrado de 2011 a 2012; una a tres años de cárcel por haber fabricado el acta, y otra a un año y seis meses de prisión, una condena reducida por haber colaborado con la justicia.

La polémica por el máster fraudulento estalló por revelaciones de la prensa en marzo de 2018, y derivó en el llamado “mastergate”, un gran escándalo que salpicó a varias figuras políticas que debieron corregir su hoja curricular al ser detectados hojas de vida infladas o títulos no obtenidos.

Un mes después, en abril, Cifuentes, representante del Partido Popular (PP), renunció a la presidencia regional de Madrid, y el mismo día en que el periódico digital OKDiario publicó un video en el que se veía cómo era sorprendida cuando supuestamente hurtaba unas cremas en un supermercado de Madrid.

Cifuentes gobernaba en minoría debido a un acuerdo con los liberales de Ciudadanos, liderado por Albert Rivera, quien como consecuencia de los títulos fraudulentos -que llevó a la apertura de una investigación de la propia Universidad y la Fiscalía- exigió su cabeza para seguir apoyando al PP en el Gobierno regional.

En la causa, en cambio, sí fueron condenadas dos profesoras de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), donde Cifuentes cursó el curso de posgrado de 2011 a 2012

La dirigente, de 56 años, se negaba a dejar su puesto a pesar de que se encontraba acorralada por la presión de la oposición y algunos sectores de su propio partido, tras admitir haber recibido un trato de favor en la URJC, irregularidades que según ella eran de tipo administrativo, con lo que responsabilizó a la Universidad.

Al mismo tiempo, el Diario.es reveló que algunas de sus notas habían sido modificadas dos años después de acabar el curso, y después otro periódico publicó pruebas de que las actas de su trabajo de fin de máster eran falsas.

Cifuentes era presentada como un personaje destacado de la regeneración dentro del PP, golpeado por numerosos escándalos de corrupción, uno de los cuales provocó, apenas semanas después, en junio de ese año, una moción de censura que desbancó al presidente del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy.

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