La curtiembre de la Asociación Las Vicuñitas de Rinconada

La curtiembre

Muy cerca de las bodas de plata, La Asociación Las Vicuñitas de Rinconada, muestra sus huellas hechas en el camino y proyecta una ambiciosa curtiembre, un anhelo que ya se encuentra en la fase experimental y que en el lapso de 5 meses prevé lanzarse de forma oficial. Con ello prevén lograr su marca registrada.

La Asociación Solidaria Las Vicuñitas nació el 3 de julio del año 1.997 con un taller de hilado y otros, que tenían como fin poder darle valor agregado a la materia prima, ello se logró con capacitaciones recibidas no solo en el propio Rinconada, sino también en diferentes puntos, la articulación de trabajo con otras instituciones, como La Red Puna y el objetivo de generar la propia fuente de trabajo dieron nacimiento a dicha institución.

La curtiembre

“El taller de hilado y tejido es la actividad base de la Asociación”, cuenta así Gerardo Alanoca, quien preside la institución desde el año 2.005.
“No había planes sociales y había demanda por los recursos económicos. Conformamos un pequeño grupo de 6 personas que sabía hilar, tejer, primero todo de forma artesanal, luego empezamos a comprar maquinitas de hilar y el hilo sacarlo afuera para poder venderlo, ya sea dentro o fuera de la provincia. Yo mismo me cargaba a la espalda porque en ese tiempo no teníamos vehículo”, recuerda Alanoca así el inicio de la Asociación que el 3 de julio cumplirá 24 años de vida y las bodas de plata en el 2.022.

A lo largo de todos estos años, La Asociación pudo elaborar prendas artesanales, porque desde sus pasos iniciales se dieron cuenta de que no solo era la elaboración de hilo. En la actualidad confeccionan mantas, chalinas, variedad de ropas de abrigo, todo con destino a diferentes provincias argentinas y en menor cantidad hacia el exterior. Todo esto fue posible de forma escalonada, gracias a muchas capacitaciones y el sacrificio de sus mujeres integrantes.

La curtiembre

El anhelo y ganas de seguir creciendo, llevaron también a trabajar para poder brindar el valor agregado a los cueros, es así que La Curtiembre ya se encuentra realizando trabajos experimentales y las obras restantes ingresan al tramo final y en el mes de agosto se pauta su inauguración y el inicio del trabajo en el proceso del curtido de cueros y de la elaboración de productos con esos cueros, todo esto se desarrollará dentro de un gran salón donde funcionará esta curtiembre.

“Queremos tenerlo en funcionamiento en el mes de agosto, para el trabajo específico de pieles de ganado menor, es una curtiembre orgánica, es decir no se utilizará ingredientes contaminantes, el trabajo es con limón y cal”, anunció con augurio su presidente Gerardo Alanoca.

La curtiembre

En el año 2.015 comenzó la construcción del salón que desde agosto será la curtiembre, el mismo se ubicada a metros de la propia cede actual de Las Vicuñitas, en el sector norte del pueblo rinconadeño y se encamina a ser la única en La Puna con una inversión inicial de 11 millones de pesos.

Recientemente dos integrantes de la misma se estuvieron capacitando en Tucumán, desde donde regresaron con los conocimientos amplios para realizar todo el proceso de curtido de cuero. “Aprendimos a curtir las pieles de forma orgánica para contaminar el medio ambiente”, cuenta Guido Condorí.

Humberto Trejo, otro de los integrantes que estuvo en Tucumán, destaca que las pieles destinadas al curtido deben estar totalmente sin cortes, la conservación del cuero, entre otros detalles para que el proceso sea más rápido.  

“La idea es poder producir el curtido de 500 pieles por mes, de los cuales el 10% agregarle valor agregado aquí”, cuenta Gerardo Alanoca. En Rinconada se prevé confeccionar camperas, guantes, plantillas, manoplas, cintos, botas y demás productos a base de cuero curtido de la zona.

Para poder lograr los productos de marroquinería ya cuentan con el lugar y las respectivas maquinarias. Además el cuero curtido será combinado con las prendas que ya produce actualmente la Asociación Las Vicuñitas, para les resta una última capacitación.

Clara Silvia Zerpa, casi fundadora de la Asociación Las Vicuñitas, que hace todo el proceso del hilado, tejido y elaboración de prendas, se esperanza con poder combinar los trabajos con el cuero curtido y así mejorar y posicionar todavía más las prendas.
Anhela con poder crear la un logo y una marca registrada para adjuntar a las prendas artesanales.
Nancy Martínez, artesana por alrededor de 15 años también de la Asociación, también muestra su alegría por los logros ya obtenidos y por los nuevos desafíos venideros. “En la curtiembre hay un gran futuro para los jóvenes, si se dedican”.

La curtiembre de cueros significa también nuevos puestos de trabajo, es el resultado de años de trabajo y gestión, de la experiencia hecha en el camino. “Queremos llegar a los máximo” dice Alanoca pensando en la gran demanda que ya genera la curtiembre. La inversión total supera los 30 millones de pesos y es posible gracias al desarrollo de varios proyectos. Mas noticias…

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