Perpetua para un joven por el crimen de un oficial de la Policía de la Ciudad

Sergio Atilio Valenzuela, de 51 años, era oficial primero de la Policía de la Ciudad.

Sergio Atilio Valenzuela, de 51 años, era oficial primero de la Policía de la Ciudad.

 

Un joven fue condenado a prisión perpetua por haber asesinado a balazos a un oficial primero de la Policía de la Ciudad que pretendió resistirse al robo de su auto en la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, hace casi dos años, informaron fuentes judiciales.

El proceso judicial

El fallo por unanimidad del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de La Matanza recayó sobre Brian Víctor Rodríguez (25) como coautor del delito de “robo calificado por el empleo de arma de fuego y homicidio calificado por haberse producido criminis causae, en concurso real”, en perjuicio de Sergio Atilio Valenzuela (51).

Fuentes judiciales informaron a Télam que el fiscal Daniel Pagnotta había pedido en su alegato que el ahora condenado reciba la pena máxima por esa misma calificación legal.

El representante del Ministerio Público valoró como prueba directa que la esposa de la víctima, única testigo presencial del crimen, reconoció al acusado en rueda de presos como la persona que disparó contra su marido.

También basó la imputación en el testimonio de varios testigos, entre ellos, un policía que contó que un hermano del acusado le dijo que éste había participado del asalto y crimen, y el del padre de Rodríguez, quien afirmó que su hijo trabajaba como chofer de auto de alquiler con su propio vehículo.

Por su parte, la defensora Gabriela Chaumeil puso en duda la validez de dicho reconocimiento, por lo que solicitó que el acusado sea condenado solo por el robo agravado o, subsidiariamente, por “homicidio en ocasión de robo”, que a diferencia del criminis causa no prevé la prisión perpetua, la cual consideró inconstitucional.

Antes de los alegatos, el imputado declaró ante los jueces Gerardo Gayol, presidente del TOC 4; Nicolás Grappasonno y Leonardo Sauma; que él no disparó sino que solo llevó en su auto a los tres delincuentes que asaltaron a Valenzuela, al tiempo que señaló a uno de estos como el tirador.

“Estoy muy arrepentido”, dijo el acusado desde el Complejo Federal III durante la audiencia virtual que se realizó a través de la plataforma Microsoft Teams, y aseguró que él se quedó en el auto en todo momento.

Según las fuentes, por el asesinato del efectivo aún continúa prófugo un sospechoso mientras que otro joven que al momento del hecho era menor de 18 años está preso a la espera de ir a juicio.

El crimen

El hecho ocurrió cerca de las 6.30 del 12 de junio de 2019, cuando Valenzuela, vestido de civil, retiraba su Chevrolet Cruze blanco del garaje de su vivienda, situada en O’Gorman 938, de Lomas del Mirador, en el sudoeste del conurbano.

El efectivo ya había sacado el vehículo a la calle para dirigirse a su trabajo en la Comuna 11 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, cuando se disponía a cerrar el portón de la casa, fue abordado por tres delincuentes armados que se bajaron de un auto color oscuro con fines de robo.

Los investigadores creen que, como no llevaba puesto el uniforme, los asaltantes no supieron que se trataba de un policía hasta que éste extrajo su arma reglamentaria con intenciones de resistirse al robo.

En esas circunstancias, se produjo un tiroteo, en medio del cual el oficial recibió ocho balazos y cayó mortalmente herido en la vía pública.

Por su parte, su pareja, que vio toda la secuencia desde el interior de la casa, fue quien alertó a la policía de La Matanza mediante un llamado al 911.

Tras el ataque, los ladrones escaparon sin robar el auto del efectivo, aunque sí su arma reglamentaria, agregaron los voceros.

En tanto, integrantes de la comisaría 2da. de Lomas del Mirador arribaron al lugar y encontraron el auto Cruze en la calle y, a los pocos metros, el cuerpo del policía, quien ya había fallecido.

Allí se entrevistaron con la pareja de Valenzuela, quien les contó que instantes antes tres hombres armados habían bajado de un auto negro, cuyo modelo no pudo precisar, con intenciones de robarle el suyo al policía.

La mujer explicó que, tras un tiroteo, los asaltantes escaparon en ese rodado por la calle O’Gorman, en dirección a la avenida General Paz.

Rodríguez y un adolescente fueron detenidos meses después y un tercer cómplice fue identificado pero todavía sigue prófugo.

Además, a comienzos de septiembre de 2019, brigadas de la División Robos y Hurtos, con la colaboración del Grupo de Intervenciones Tácticas (GIT) y de la División Operaciones Urbanas de Contención y Actividades Deportiva (Doucad) de la Policía de la Ciudad, recuperaron el arma reglamentaria robada a la víctima, quien era padre de cinco hijos.

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