Carranza Saroli: «No siento que tenga nada que defender en Tokio»

Cecilia Carranza Saroli posa con la medalla de oro lograda en Río 2016.

Cecilia Carranza Saroli posa con la medalla de oro lograda en Río 2016.

La argentina Cecilia Carranza Saroli, vigente campeona olímpica en vela, asumió este jueves que el equipo de clase Nacra 17 que compone junto a Santiago Lange es «favorito» para revalidar el podio ocupado en Río 2016, aunque en términos personales consideró que no siente la presión de «defender nada» en los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

«La responsabilidad que siento es la de cumplir con las bases de nuestro equipo: la excelencia, la entrega, la dedicación y el compromiso«, introdujo la abanderada argentina en diálogo con Télam desde Japón.

A un día de la apertura formal de la competencia, Carranza Saroli aceptó que llegar como defensores del oro olímpico genera «un respeto especial» de parte de los rivales pero no cambia la propia percepción en el equipo argentino: «No siento que tenga que defender nada en Tokio, ningún título».

«En el deporte se puede ganar o no ganar, nosotros seguimos siendo los mismos de antes y eso es lo lindo que tiene este grupo de trabajo. A mí por lo menos me para en un lugar de confianza y tranquilidad para salir a competir».

«Ser medallistas genera respeto en los rivales y te pone en un nivel de favorito o candidato, pero no me genera presión la posibilidad de volver a ganar o no una medalla. Creo firmemente que hemos hecho un trabajo excepcional, nadie se imagina todo lo que hicimos para llegar bien preparados a estos Juegos. Eso me genera tranquilidad», abundó sobre las sensaciones del equipo argentino.

Carranza Saroli, de 34 años, competirá junto a Lange (59) en la clase Nacra 17, cuya primera regata está prevista para el miércoles 28 a las 2:35 sobre las aguas de Kamakura, ciudad costera situada unos 50 kilómetros al sur de Tokio.

«¿Como fue la preparación? Al principio muy limitada porque la pandemia nos tomó en Argentina y teníamos una restricción para entrenar, mientras nuestros rivales sí lo hacían. En julio del año pasado pudimos viajar a Europa y no paramos hasta recuperar esos meses de desventaja que sufrimos. Sólo volvimos al país del 18 de diciembre al 20 de febrero», contó la única mujer campeona olímpica en la historia de la vela argentina.

Cecilia Carranza Saroli posa con la medalla de oro lograda en Río 2016.

Cecilia Carranza Saroli posa con la medalla de oro lograda en Río 2016.

Carranza Saroli, al igual que Lange, fueron los argentinos elegidos en el documental «One Extraordinary Year» (Un año extraordinario), producido por Red Bull, para relatar las especiales condiciones de preparación con la que lidiaron los atletas de cara a Tokio, que en marzo del año pasado fue aplazado por 12 meses debido a la pandemia.

«En nuestro caso fue muy difícil porque hay rivales con los que no competimos desde enero-febrero de 2020. Y al resto, en su gran mayoría, lo vimos por última vez en septiembre pasado. Eso hace que durante la competencia pueda haber alguna sorpresa», asimiló.

Las dificultades del camino previo y las limitaciones vinculadas con la organización de los Juegos, como la ausencia de público, no tendrán impacto en el equipo argentino de Nacra, aseguró Carranza Saroli.

«Cada JJOO y cada año que pasa hace madurar al deportista y la maduración es un aspecto clave para el rendimiento deportivo. La motivación está intacta. Las circunstancias externas, incontrolables para mí, no modifican mi motivación. Quienes hacemos deportes no populares no sentimos la dependencia de público. Mi cabeza está puesta en lo que deseo», aseguró.

Carranza Saroli afrontará en Tokio su cuarta experiencia olímpica, segunda en la clase Nacra 17 que la coronó en Río de Janeiro.

Las dos anteriores fueron en la división Laser radial en Beijing 2008 (12ma.) y Londres 2021 (21ra.).

En esa categoría, la Laser radial, la rosarina fue dos veces campeona sudamericana (Juegos de Buenos Aires 2006 y Medellín 2010) y otras dos a nivel panamericano (Guadalajara 2011 y Santiago 2014).

La vela, con 10 preseas (1 oro, 4 platas y 5 bronce), es el deporte de mayor rentabilidad para Argentina en la historia de los Juegos Olímpicos después del boxeo (24).