COMITES, los «pequeños parlamentos» italianos para promover el idioma y cultura en el exterior

Dario Signorini. Foto: Florencia Downes

Dario Signorini. Foto: Florencia Downes

En Argentina y más de un centenar de países con fuerte presencia de migrantes italianos funcionan los COMITES, unos órganos electivos de 24 miembros que actúan como mediadores entre los consulados y la colectividad italiana en el exterior.

En una entrevista con Télam el presidente del COMITE en Buenos Aires, Dario Signorini, los definió como «pequeños parlamentos» para defender los derechos de los italianos tanto ante el Consulado General de Italia como ante los Gobiernos Nacional, provinciales y municipales a la vez que promueven la cultura y la lengua italiana.

En diciembre próximo se renuevan los cargos de los COMITES, cuyos miembros, elegidos para un período de cinco años, trabajan ad honorem, con un aporte mínimo del Gobierno italiano para permitir su funcionamiento.

Signorini, que llamó a sus connacionales a «inscribirse» para votar ya que no les va a llegar la boleta como en otras elecciones, subrayó que la mayoría de los integrantes de este cuerpo son voluntarios formados dentro de la colectividad y no «aves de paso para una elección determinada».

Télam: En 2023 Italia celebra unas nuevas elecciones generales con el telón de fondo de una reforma electoral que redujo los cargos de diputados y senadores, ¿cómo afecta esta reducción de las bancas la representación de los italianos en el exterior?
Dario Signorini: Cuando se hizo el referéndum el año pasado nosotros (el Maie, Movimiento Asociativo de Italianos en el Exterior) votamos que no se haga esa reducción porque atentaba contra la representatividad de los italianos en el exterior. Más o menos hay 6 millones de personas en todas las circunscripciones consulares que tiene Italia en el mundo y Argentina es uno de los países con mayor número, con un 1 millón de inmigrantes italianos con pasaporte y una cantidad importante que pugna por tener su doble ciudadanía. Hoy por hoy, nosotros tenemos una representación muy acotada, dado que tenemos dos senadores y cuatro diputados en la circunscripción consular sudamericana, que va desde Venezuela hasta Tierra del Fuego.

Signorini, que llamó a sus connacionales a "inscribirse" para votar. Foto: Florencia Downes

Signorini, que llamó a sus connacionales a «inscribirse» para votar. Foto: Florencia Downes

T: ¿Cómo viven a la distancia las turbulencias políticas que hubo en los últimos años en Italia?
DS: Indudablemente que a todos nos gustaría tener una cierta estabilidad que nos permita proyectar nuestro futuro sobre algo previsible, pero el mundo está en constantes transformaciones. De un día para el otro nos encontramos con una pandemia y son situaciones que el mundo no tenía previstas. Eso genera alteraciones de los distintos planes del Gobierno y también de lo que significa el desarrollo de una sociedad. No es que uno se acostumbre pero entiende las motivaciones.

T: En estos más de cuatro años que lleva al frente del COMITE de Buenos Aires, ¿hubo impedimentos a la hora de concretar alguno de los objetivos que se propusieron?
DS: Hemos cumplido con muchos de los objetivos y de las metas propuestas y también tuvimos dificultades para cumplir con otras. Por ejemplo: hemos presentado por segunda vez el proyecto de donación a la Ciudad de Buenos Aires del busto de René Favaloro y todavía no hemos tenido una respuesta de la Legislatura. Por lo que yo sé, el proyecto está ‘cajoneado’ en la dirección de Cultura. Tratamos de hacer nuestro propio homenaje, donando desde la colectividad su busto para ser emplazado en la Plaza Houssey, donde pasan miles y miles de estudiantes y al lado del Hospital de Clínicas para dejar sembrado un ejemplo de capacidad de entrega de dedicación de trabajo. Representa lo que es de alguna manera la colectividad italiana y sin embargo, no tenemos respuesta hasta el día de hoy de este proyecto.

T: ¿Hay algún proyecto en carpeta en caso de renovar su mandato?
DS: Nosotros trabajamos fuertemente para que la estatua de Colón que fue donada en 1910 por la colectividad a la República Argentina (retirada del Parque Colon en el barrio de Monserrat en 2013) fuera mantenido en el ejido de la Cuidad de Buenos Aires. Ahora estamos trabajando para que se erija un museo de la italianidad en el espigón que quedó donde se instaló el monumento, frente al Aeropuerto Jorge Newbery.

Así dejamos un testimonio de la historia para que las nuevas generaciones tengan el sentido del origen de lo que ha hecho nuestra colectividad como socia fundadora de la argentinidad de la bendita República Argentina.