Nueva Zelanda impone un nuevo bloqueo en todo el país tras detectar otro foco en la capital

Auckland, la ciudad más grande del país oceánico, se enfrenta a un bloqueo aún más prolongado que se extenderá por lo menos hasta fines de agosto.

Auckland, la ciudad más grande del país oceánico, se enfrenta a un bloqueo aún más prolongado que se extenderá por lo menos hasta fines de agosto.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, pidió  a los neozelandeses que se sumen a su estrategia para bloquear la propagación de la variante Delta del coronavirus, de rápida propagación, tras imponer un nuevo bloqueo en todo el país hasta el próximo martes, tras confirmarse que el brote se extendió a Wellington, la capital.

«Hemos estado aquí antes. Sabemos que la estrategia de eliminación funciona», dijo Ardern en una conferencia de prensa, en la que recordó: «Los casos aumentan y luego disminuyen hasta que no tenemos ninguno. Eso está probado y es cierto. Sólo tenemos que aguantar», según citó el periódico local Dominion Post.

Por su parte, Auckland, la ciudad más grande del país oceánico, se enfrenta a un bloqueo aún más prolongado que se extenderá por lo menos hasta fines de agosto, y se sondea que este martes se anuncie que se amplía aún más a pedido del director de Salud, Ashley Bloomfield.

Ardern no se manifestó directamente sobre el asunto y argumentó que es demasiado pronto para decir qué papel tendrá el nuevo brote a largo plazo en Auckland.

«Es demasiado pronto para sacar conclusiones razonables. Todavía tenemos que estar muy atentos. Estamos esperando la devolución de una gran cantidad de pruebas que nos ayudarán a conocer el alcance de este brote», dijo la primera ministra.

Los neozelandeses estaban libres del virus y sin restricciones hasta que Ardern ordenó el martes último una cuarentena de tres días en todo el país, con un confinamiento de siete días para Auckland, tras el descubrimiento del primer caso desde febrero.

Los confinamientos duros de Ardern y el cierre de la frontera internacional en marzo de 2020 fueron fundamentales para frenar la Covid-19 en el país, pero el Gobierno se enfrenta ahora a cuestiones sobre el retraso en la aplicación de la vacuna, así como al aumento de los costos en un país que depende en gran medida de una mano de obra inmigrante.

El país informó este viernes 11 nuevos casos de coronavirus transmitidos a nivel comunitario, lo que eleva el brote actual a 31.

Apenas un 19% de la población fue vacunada en su totalidad, el ritmo más lento entre las naciones ricas del grupo de la OCDE.

El archipiélago hasta ahora solo contabiliza 26 muertes y 2.955 contagios sobre una población de 5 millones de personas.