La esperanza y la felicidad de Anita Pellitero

Anita Pellitero viaja a Tokio con la esperanza puesta en conseguir una medalla. Foto: Facebook.

Anita Pellitero viaja a Tokio con la esperanza puesta en conseguir una medalla. Foto: Facebook.

Diplomada en los Juegos de Río 2016 y medallista en los Panamericanos de Lima de 2019, la pampeana Ana Luz «Anita» Pellitero confiesa que está esperanzada en mejorar su performance en los Juegos Paralímpicos de Tokio en la especialidad 100 metros espalda.

Nacida en General Pico el 10 de marzo de 1997 y radicada en Buenos Aires desde hace cuatro años, Anita Pellitero compartió con Télam las sensaciones que conlleva estar a las puertas de su segundo Juego Paralímpico consecutivo.

Será ella, precisamente, una de las principales figuras presentadas por la Argentina en natación paralímpico.

Anita como estandarte femenino junto con Daniela Giménez, Nada Báez y Elizabeth Noriega, a la vez que en el casillero reservado a los hombres constan los nombres de Fernando Carlomagno, Iñaki Basiloff, Matías De Andrade, Diego Nicolás Rivero, Lautaro Maidana Cancinos y Lucas Poggi.

«La verdad es que me siento contenta, muy contenta de poder participar en mis segundos juegos paralímpicos, como estos de Tokio. Desde el año 2013 que integro la selección argentina y desde ese entonces hubo el juego paralímpico de 2016 en Río de Janeiro y el que empezará este mes», refirió Pellitero. 

«Es una suerte y un orgullo para mí, estar en un evento de semejante magnitud, todo deportista aspira a algo así. Estoy muy feliz de haberme visto en la lista de forma oficial, aunque los resultados que venía obteniendo, mi rendimiento y mi evolución, me hacían pensar que sí o sí estaría en la lista», añadió.

Cordial y detallista como le es propia, la pampeana piquense hizo notar que lleva unos cuantos meses entrenando muy duro. Años, en realidad. «La verdad, este ciclo para llegar a Tokio fue muy duro. La pandemia dificultó todo mucho, pero nunca dejé de entrenarme y hoy puedo decir que llegaré en un gran momento. Vengo mejorando muchísimo con mi entrenadora Edith Arraspide».

Pellitero tampoco hesita narrar su historia como deportista paralímpica cuantas veces sea necesario: «Hace cuatro años que vivo en Buenos Aires para optimizar mi preparación. Me entreno de lunes a sábado en las instalaciones en el Cenard. Días de doble turno y días de triple con gimnasio también. Pero es el sacrificio que todo deportista de alto rendimiento debe hacer. Nadie me regaló nada. Me siento orgullosa de haber clasificado a un segundo Juego Paralímpico».

Eso en general, pero en particular a guisa de las dificultades generadas por el Covid-19 «También me entrené desde mi casa, y ella, Edith Arraspide (la entrenadora de la Selección Nacional de Natación), supervisó todo por videollamada. En ningún momento frenamos y los resultados se ven. Además, había tenido la suerte de hacer una excelente actuación para el selectivo de los Juegos, ahí obtuve mi mejor marca personal«.

«Estoy muy contenta, muy feliz, entusiasmada y con muchas ganas de llegar a Tokio. Poder vivir esos Juegos después de meses tan difíciles para todos, será un momento único. Inigualable», agregó Pellitero y aceptó el reto de imaginar cómo le irá en Tokio desde el 24 de agosto.

«¿Mis chances de ganar medalla? Es una categoría en la que estamos todas muy parejas. Las primeras siete del mundo estamos muy parejas. Hoy estoy quinta en el ranking mundial. Sinceramente, en una competencia puede pasar cualquier cosa. No se puede descartar la chance de una medalla. Ojalá que sí. La realidad es que estoy mejorando día a día en el rendimiento y en las marchas. Las chances están«.