Nuevo capítulo en un largo conflicto: Argelia rompió relaciones diplomáticas con Marruecos

El canciller argelino, Ramtane Lamamra, acusó a los marroquíes de tener vínculos con el Movimiento por la Autodeterminación de Cabilia y con el movimiento islamista Rachad, supuestamente provocadores de incendios.

El canciller argelino, Ramtane Lamamra, acusó a los marroquíes de tener vínculos con el Movimiento por la Autodeterminación de Cabilia y con el movimiento islamista Rachad, supuestamente provocadores de incendios.

La decisión de Argelia de romper relaciones diplomáticas con Marruecos tiene una larga historia de conflictos entre los dos países del norte de África, incluida sus diferencias por el apoyo de Argel al independentista Frente Polisario (FP), que reclama el Sahara Occidental, controlado actualmente por Rabat.

La razón manifestada ahora por los argelinos son las presuntas “acciones hostiles” de los marroquíes, así como la supuesta relación de dicho país con una serie de incendios y con el posible espionaje de sus funcionarios.

El martes, el canciller argelino, Ramtane Lamamra, acusó a Marruecos de tener vínculos con el Movimiento por la Autodeterminación de Cabilia, un grupo independentista de esa región del noroeste argelino, y con el movimiento islamista Rachad, supuestamente provocadores de los incendios.

“Argelia ha decidido romper las relaciones diplomáticas con el Reino de Marruecos”, anunció el ministro de Exteriores argelino, Ramtane Lamamra, según informó la agencia de noticias Sputnik.

Los dirigentes marroquíes “son responsables de las repetidas crisis, que se han ido agravando” y que “llevan al conflicto en lugar de a la integración en la región” del Magreb, al norte de África, añadió el funcionario.

El canciller argelino dijo, además, que su país “rechaza la lógica de los hechos consumados”, debido a que Marruecos controla y explota el 80% de los recursos del territorio en disputa.

Argelia, el país más extenso de África, con 25 millones de habitantes, aseguró que estos dos grupos están detrás de la ola de más de un centenar de incendios que ha arrasado miles de hectáreas, dejando por lo menos 90 muertos.

Pero el conflicto real entre los dos países es el Sahara Occidental, una gran zona desértica que estuvo en poder de España hasta 1976, considerado por las Naciones Unidas como un “territorio no autónomo”, pues su estatus no fue fijado en forma definitiva.

Un desierto en disputa

Un año antes del retiro español, el rey Hasan II de Marruecos ya se había apropiado de esa zona de 270.000 kilómetros cuadrados, rica en yacimientos de fosfato, potasio y hierro, aprovechando el declive de la dictadura del general Franciso Franco.

Lo concreto es que Marruecos defiende su derecho a la soberanía de este desierto africano, rodeado también por Argelia, Mauritania y las orillas del océano Atlántico.

En 1976, el FP proclamó un Gobierno en el exilio denominado República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que controla el 20% del territorio disputado, la mayoría considerado desierto vacío.

Cuando este movimiento fue reconocido por Argelia, Marruecos rompió sus relaciones diplomáticas con ese país.

Argelia y Libia, según algunos informes de prensa, armaron y financiaron al FP, empujándolo a hacer una guerra por la independencia del Sahara (1975-1991).

La Guerra de las arenas

Desde que el FP anunció en noviembre pasado la ruptura del alto el fuego en vigor desde aquella fecha, solo se han registrado algunos enfrentamientos en la zona, según informes del diario El País de España.

Sin embargo, no es la primera vez que Argel y Rabat cierran sus fronteras, debido a la desconfianza por sus acciones políticas.

En octubre de 1963, meses después de la independencia de Argelia de Francia, estalló lo que se llamó la “Guerra de las arenas”, luego de varios incidentes fronterizos. El conflicto, que causó al menos 300 muertos y centenares de prisioneros, se extendió por la región argelina de Tindouf y Hassi Beida, abarcando también a Figuig en Marruecos.

En esa guerra Marruecos estuvo apoyado por Estados Unidos Francia, mientras que Argelia recibió el respaldo de Cuba, la República Árabe Unida y la extinta Unión Soviética.

Recientemente, el Alto Consejo de Seguridad de Argelia anunció una “revisión de las relaciones entre ambos países y la intensificación de los controles de seguridad en las fronteras occidentales”, según un comunicado del Gobierno argelino.

El primero de noviembre de 2020 se agravó la tensión entre Marruecos y el FP, luego de una incursión de Rabat en un puesto fronterizo desmilitarizado, según informes de la cadena británica BBC.

El 10 de diciembre del mismo año, el expresidente estadounidense, Donald Trump, reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental y anunció, asimismo, la normalización de las relaciones diplomáticas entre Rabat y el Gobierno de Israel.

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