Western Union restableció su servicio de transferencia de dinero en Afganistán

Western Union anunció la reanudación de remesas de los afganos que viven en el extranjero.

Western Union anunció la reanudación de remesas de los afganos que viven en el extranjero.

El gigante estadounidense de transferencias de dinero Western Union anunció la reanudación de remesas de los afganos que viven en el extranjero, una medida crucial ya que representa, según en Banco Mundial (BM), un 4% de la economía del país recientemente controlado por los talibanes.

La operaciones de la empresa en Afganistán habían sido suspendidas el 18 de agosto después de que los insurgentes asumieran el poder.

El año pasado, las remesas ascendieron a casi 789.000 millones de dólares, lo que convierte a Afganistán en uno de los países más dependientes de las remesas en el mundo, informó el BM.

La firma reanuda “sus servicios de transferencia de dinero a Afganistán, a partir del 2 de septiembre, para que nuestros clientes puedan volver a enviar dinero y apoyar a sus seres queridos”, dijo en un comunicado de prensa.

“Entendemos las necesidades urgentes de nuestros clientes y sus familias y estamos comprometidos a apoyarlos”, agregó Western Union, según informó la agencia de noticias AFP.

Tras la toma del poder de Afganistán a mediados de agosto, los talibanes deben enfrentar una economía al borde del colapso, después de 20 años de intervención militar estadounidense, que amenaza con profundizar la ya devastadora crisis humanitaria que vive el país que depende de un 40% de ayuda externa.

Según el BM, se considera que una nación depende de ayuda externa cuando el 10% o más de su PBI proviene de ayuda internacional.

Ayuda suspendida

Ante la inminencia del ingreso de los talibanes en Kabul las potencias occidentales, incluidos Estados Unidos y Alemania, suspendieron la ayuda exterior al país.

Desde entonces, el BM anunció también la suspensión de la ayuda a Afganistán al argumentar que estaba estaba “profundamente preocupado por la situación (…) y el impacto en las perspectivas de desarrollo del país, especialmente para las mujeres”.

El FMI informó poco después de la toma de posesión del poder por parte de los talibanes que suspendería su asistencia al país, citando incertidumbre en torno a su liderazgo.

Desde el 15 de agosto, cuando los talibanes se hicieron con el poder, el sistema bancario interno de Afganistán se congeló: largas colas se formaron fuera de los bancos, muchos de los cuales están cerrados, y los cajeros automáticos no dispensan dinero.

Con un acceso limitado de efectivo, la gente está cada vez más desesperada.

Además, las reservas de divisas del Banco Central Afgano (DAB) también se congelaron.

DAB tiene reservas de aproximadamente $ 9 mil millones, la mayoría de las cuales se encuentran en Estados Unidos.

“Podemos decir que los fondos accesibles a los talibanes son quizás entre el 0,1% y el 0,2% de las reservas internacionales totales de Afganistán”, dijo Ajmal Ahmady, extitular del DAB, quien la semana pasada que huyó del país en un avión militar estadounidense.

Por su parte un funcionario de la gestión del presidente estadounidense Joe Biden confirmó la semana pasada que “los activos del banco central que el gobierno afgano tenga en Estados Unidos no estarán disponibles para los talibanes”, informó la cadena de noticias BBC.

Debido a la volátil situación política, la moneda local, el afghani, que ya tenía un valor bajo, se devaluó aún más.

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