chakus en Quera

Segundo chakus en Quera Y Agua Caliente

Después del paréntesis en el año 2.020 por la pandemia la comunidad vicuñera de Quera y Agua Caliente realizará su segundo chakus este jueves 23 de septiembre y un tercero en el mes de octubre. Hay mucha expectativa por poder reactivar el trabajo con la vicuña y alcanzar los objetivos propuestos inicialmente desde el nacimiento del ambicioso proyecto.

La planificación para poder desarrollar el segundo chakus ya está detallada y prevé su inicio este jueves desde las 6 de la mañana con la participación de más de 70 personas.

A pesar de poder lidiar con situaciones que generó la pandemia en el año 2.020, también se tuvo que hacer frente a la casa furtiva, donde se perdió alrededor de 13 vicuñas, no pudiéndose llegar con el o los culpables a pesar las denuncias respectivas.

A pesar de esta situación, se espera un número importante de vicuñas por esquilar, tanto en el segundo y tercer chakus. En el primero, que será exactamente en el paraje “Morro Blanco”, se espera esquilar entre 100 a 120 vicuñas y en el tercer chakus que será en otro paraje de esa zona, se espera esquilar entre 200 y 250 vicuñas.    

“Nosotros, los que estamos llevando a delante este chakus, lo hacemos con los recuados más necesarios, nosotros cuidamos a la especie, velamos por el bienestar animal, tenemos en cuenta todo un proceso para ver si el animal está apto para la esquila”, explicó Dámaso Ribero, presidente de la comisión del Grupo de Productores Manejadores de Vicuña.

Carmen Benicio, presidenta de la Comunidad de Quera y Agua Caliente e idónea en el manejo de vicuñas en silvestría,  explicó que lo primordail es velar por la salud de los animales y de quienes participan en el chakus, para eso está previsto el desarrollo del mismo de acuerdo a un protocolo ya designado.
En lo que se refiere a la esquila en sí de la vicuña, entre otros factores, se debe tener en cuenta que la fibra tenga un largo de mecha de más de 3 cm. De lo contrario no es apto para la esquila. También se tiene en cuenta la condición corporal de la vicuña, si está en el último tercio de la parición, no serán aptos para la esquila. Si algún animal sufre algún daño, estarán veterinarios para la realización de curaciones y tampoco se le podrán esquilarlas.
“El chakus también permite conocer que enfermedades están teniendo las vicuñas y poder actuar en base al mismo, una identificación mediante caravaneo”, explicó así Carmen Benicio.

El objetivo de estos dos chakus previstos para este año, tiene la finalidad de generar recursos económicos para que la comunidad pueda ser acreedora de sus propias herramientas, además de ir ganando experiencia en el terreno.

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