Bolsonaro: «Si quieren frijoles, que se defiendan con frijoles cuando los ataquen»

El presidente de Brasil volvió a defender la venta libre de armas.

El presidente de Brasil volvió a defender la venta libre de armas.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a defender la venta libre de armas y desafió a que la gente “se defienda con frijoles” cuando vayan a atacarla, al ironizar sobre las posturas de quienes rechazan el armamentismo y propician, en cambio, mejorar la situación socio-económica de los sectores más necesitados.

«La izquierda dice que la gente no come armas, que la gente come frijoles. Entonces, cuando alguien vaya a tirar contra su casa que (se defienda con) tiros de frijoles», ironizó Bolsonaro en Brasilia.

El mandatario salió al cruce de una declaración de un grupo de exministros de Derechos Humanos que cuestionó la política de venta libre porque, entre otras razones, puede incrementar el arsenal controlado por las «milicias», organizaciones paramilitares activas en varios puntos del país.

Para Bolsonaro, que lamentó el anuncio del exmandatario Lula Da Silva acerca de impulsará el desarme de la población, «cuanto más armas, menos violencia”.

Desde su llegada a la Presidencia, en 2019, el excapitán del Ejército firmó varios decretos que eliminaron restricciones a la venta de armas, autorizaron la comercialización de piezas que antes eran de uso exclusivo de los militares y permitieron llevarlas en las calles.

Esa política fue cuestionada hoy por once exministros y secretarios de Derechos Humanos de las gestiones de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016).

«El Gobierno insiste en adoptar medidas que facilitan el acceso a las armas y municiones por parte de grupos variados, algunos de los cuales como las llamadas ´milicias´, tienen propósitos ilícitos», puntualizó el documento presentado esta tarde en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de San Pablo.

Las llamadas milicias son grupos armado irregulares generalmente formados por policías retirados y en actividad que incrementaron su presencia en las «favelas» de varias capitales del país, especialmente en Rio de Janeiro, donde hasta tienen aliados en la Asamblea Legislativa local.

Según los exministros, la diseminación de armas «provoca daños a la integridad física de los ciudadanos y ciudadanas y elevan el riesgo de enfrentamientos armados que poco tienen que ver con la garantía de la ley y el orden».

Entre los firmantes del documento están los exfuncionarios Paulo Sergio Pinheiro y Luis Gregori, pertenecientes al Gobierno de Cardoso, Paulo Vannuci, que actuó durante la gestión de Lula da Silva, y Maria do Rosario Nunes, responsable del área de Derechos Humanos bajo la administración de Rousseff.

Los firmantes del documento están directa o indirectamente vinculados al Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) de Cardoso y el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula da Silva y Rousseff, reportó la agencia de noticias ANSA.

El texto advirtió además que la política sobre armamento de Bolsonaro es «frontalmente contraria a las disposiciones contenidas en la agenda de Derechos Humanos» consensuada a nivel internacional.