Sapos gigantes matan en 15 minutos en Estados Unidos

Temor por la aparición de unos sapos gigantes en Estados Unidos que matan en 15 minutos. Tienen glándulas venenosas en toda la piel, por lo que son extremadamente peligrosos.

Primero fueron los avispones asesinos; después, los lagartos overos argentinos. Ahora, otra invasión de animales atemoriza Estados Unidos: unos sapos gigantes y tóxicos pusieron en alerta el sudoeste del estado de Florida, ya que son venenosos y pueden matar en apenas quince minutos.

Esta temporada de lluvias en la zona trajo a este peligroso animal, que casi nunca se había visto en el lugar y es potencialmente mortal para las mascotas y hasta para los chicos.

Hábitat de los sapos gigantes

Este anfibio, los sapos gigantes, vive en lugares húmedos, se reproduce en grandes cantidades y tiene diversos nombres: sapo neotropical, marino, de caña o incluso sapo gigante.

Lo que hace mortal a esta especie es que tiene glándulas venenosas en todo el cuerpo, que son letales para la mayoría de los animales.

“Tiene veneno por toda su piel, a cada lado de la cabeza, e incluso en sus patas. Entonces si una mascota e incluso un niño pequeño tiene contacto con ellos, es increíblemente peligroso y mortal en quince minutos”, le aseguró Chris Bowland, un experto cazador de sapos, a Telemundo.

Como un sapo hembra puede poner hasta 30 mil huevos de una sola vez (en caños, estanques o lagunas), en el estado están buscando eliminar esta sobrepoblación para correr menos riesgos. Es una noticia increíble.

Delfina, la nena que hizo patria y conmovió a todos

Delfina tiene tres años y es alumna de la escuela 4596 de Isonza, en la provincia de Salta. Vive rodeada de cerros, con poco acceso a Internet pero con una fuerza y voluntad increíbles.

Ayudada por su mamá Viviana cumplió con la tarea que le pidió la maestra para la celebración del 25 de mayo. Marcos Mendoza es profesor de la escuela secundaria y Sandra, de la primaria. En conjunto decidieron preparar un locro y llevarlo a las familias. “Cuando llegamos me emocionó ver todas las ‘casitas’ con sus banderas. Delfina estaba orgullosa del cabildo que había hecho junto a su mamá y decidí sacarle fotos”, contó el docente.

La mamá de la nena el año pasado terminó el quinto año, es madre soltera y además tiene otros dos hijos: Eliseo y Gastón. Cuando los maestros llegaron a su casa, los estaba esperando con un mate, pan que ella misma amasó y para agradecerles la visita les regaló zanahorias de su cosecha.

“Viviana es la persona más solidaria que yo conozco. Te da hasta lo que no tiene. De chica cuidaba cabras y me contaba que de noche le tenía miedo a los pumas. A pesar de todas las carencias, logró terminar el colegio. Hace unos días cobró el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y pudo hacerse la cocina que el año pasado le había volado el viento“, detalló el hombre.

Delfina, en su casa de Isonza con la tarea que le pidió la maestra para el 25 de mayo. (Foto: Marcos Mendoza).
Delfina, en su casa de Isonza con la tarea que le pidió la maestra para el 25 de mayo. (Foto: Marcos Mendoza).

En Isonza no tienen agua potable, toman de la vertiente. Algunas casas, al igual que la escuela, tienen purificadores. A la localidad salteña se la conoce como “la capital del queso de cabra“, de eso viven la mayoría de las familias. También de sus artesanías y de las cosechas de zanahorias y choclos.

Está ubicada a 140 kilómetros de la capital salteña y pertenece al departamento de San Carlos. Allí, donde no hay luz eléctrica, vive Delfina con su familia haciendo patria, que gracias a la energía solar pudo cumplir con su tarea.

Con cajas armaron el esqueleto del cabildo que pintaron con témpera amarilla. La cúpula esta hecha con una botella de gaseosa cortada. Las puertas y ventanas son de papel glasé. Y el techo de lana roja de oveja.

Delfina con el profesor Marcos Mendoza en la celebración del 25 de Mayo. (Foto: Marcos Mendoza).
Delfina con el profesor Marcos Mendoza en la celebración del 25 de Mayo. (Foto: Marcos Mendoza).

En Isonza hay Internet, pero la señal no es muy buena y se corta mucho, por eso los maestros fueron hasta su casa para ver la tarea, porque era prácticamente imposible que lo enviaran por teléfono. Marcos da clases en esta escuela y en otra de la localidad de Amblayo

Lo cierto es que a pesar de las carencias y las necesidades los nenes hicieron patria cumpliendo con las tareas que les encargaron los maestros. Increible.

Marcos junto a otro maestros en la escuela de Amblayo. (Foto: Marcos Mendoza).
Marcos junto a otro maestros en la escuela de Amblayo. (Foto: Marcos Mendoza).

WhatsApp: cómo elegir quienes pueden ver tu foto de perfil

Privacidad en WhatsApp: cómo elegir quienes pueden ver tu foto de perfil. Te mostramos cómo configurar el mensajero para que esa imagen sólo sea visible por algunos contactos de la agenda.

Con más de 2 mil millones de usuarios alrededor del mundo, WhatsApp se consolidó como una de las plataformas más utilizadas para comunicarnos con familiares y amigos.

Pero, es sabido, el mensajero trasciende el círculo más íntimo: también se emplea para conversaciones laborales, para realizar consultas en tiendas de comercio electrónico, para pedir turnos médicos, etcétera.

Dicho esto, en ocasiones no queremos que toda nuestra información quede al descubierto para todos los contactos con los que interactuamos en la app.

te mostramos el sencillo paso a paso para bucear la configuración de privacidad de WhatsApp y, en este caso, elegir qué usuarios (y cuáles no) pueden ver tu foto de perfil.

Sea por discreción, reserva o conveniencia: a veces no deseamos que un desconocido o un posible cliente vea la imagen en la que estamos abrazados a nuestros hijos, por mencionar un ejemplo.

WhatsApp configuración paso a paso

Como veremos, se trata de una serie de pasos sencillos. En todo caso, siempre es útil conocer el menú de configuración de la herramienta, para que la experiencia de uso se ajuste a nuestras necesidades y preferencias.

Para comenzar, hay que tocar los tres puntos que aparecen en el sector superior derecho de WhatsApp, en la pantalla principal del mensajero. Después hay que seguir la siguiente ruta, tal como podés ver en la imagen: “Ajustes”, “Cuenta”, “Privacidad” y finalmente “Foto de perfil”.

WhatsApp configuraciones
(Foto: Captura TN Tecno).

Una vez que se toca en la última sección aparecen tres opciones: “Todos”, “Mis contactos” o “Nadie”. Como vemos, las alternativas son explícitas.

WhatsApp configuraciones

A modo de consejo, aquellos que quieran ocultar su imagen de perfil cuando conversa con personas que no conoce, pues deberá tildar la opción “Mis contactos”.

De ese modo, la fotografía sólo se mostrará a los que estén agendados en el teléfono, increible no?

Robots: Enfermeros, guardianes y limpiadores para combatir al coronavirus

Robots, son aparatos que logran desinfectar ambientes en minutos, nos ayudan a minimizar el contacto físico entre personas en la calle, y son clave para reducir el riesgo de contagio del personal sanitario en la atención de enfermos graves de COVID-19.

Los robots fueron altamente criticados durante varios años por ser los culpables de quitarnos los puestos de trabajo, hoy los robots autónomos son una pieza clave aliada en la guerra que el hombre le declaró al nuevo coronavirus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19, catalogada como nueva pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los robots en sus más diversas aplicaciones y funciones juegan un rol importante al lado del hombre. Son quienes ayudan a minimizar el contacto de los pacientes que transitan la enfermedad frente al personal médico que los debe atender; nos ayudan a marcar y señalar cuánta distancia debemos respetar en la calle o en lugares cerrados como aeropuertos o supermercados, toman la temperatura de los transeúntes y logran desinfectar habitaciones en forma total en solo pocos minutos, entre otras muchas funciones.

Los robots siempre han servido mejor para trabajos sucios y peligrosos, y la pandemia de COVID-19 les está ofreciendo nuevas oportunidades”, afirmó Jeff Burnstein, presidente del grupo empresarial Association for Advancing Automation de EEUU, quien apuesta que un momento en que el contacto humano está considerado como un riesgo de salud, los robots pueden ser más útiles que nunca.

Los robots ya venían ayudando a las personas en diversos sectores, más allá del automotriz, por ejemplo. Muchos años antes de la pandemia, se empleaban robots para ayudar en la búsqueda de personas durante los terremotos, al igual que los drones autónomos que localizaban las que quedaban atrapadas en distintos desastres naturales como inundaciones o incendios, ayudados por la implementación de imágenes satelitales para ampliar su rango de rastreo, aumentando exponencialmente las posibilidades de cualquier esfuerzo de rescate. También los robots colaboran con las fuerzas armadas y de policía como desarmadores de bombas o minas explosivas.

Robots: Enfermeros, guardianes y limpiadores
Robot 1920 del FBI para desmantelar bombas

En una mirada local y estadounidense Burnstein se quejó porque los robots todavía no están siendo aprovechados en su máxima capacidad. “Aunque este panorama luce como un momento oportuno para el despegue, las entregas automatizadas no están repuntando. Actualmente hay muchos usos para la robótica, pero no he visto un aumento tremendo en esa aplicación en particular”, aseguró Burnstein. Esto es debido a que las entregas por robots están solo disponibles en algunas áreas pequeñas donde las calles y avenidas no tienen muchos baches y desniveles.

Y si nos referimos a otros medios de transporte, el uso del drone para la entrega de mercaderías también es limitado, según la aprobación de cada jurisdicción respecto al uso del espacio aéreo. Pero en varias ciudades los drones sirven para observar las violaciones de las restricciones de quedarse en casa y también están proporcionando imágenes térmicas para ayudar a identificar a los ciudadanos infectados y hacer cumplir el distanciamiento social.

Robots que enfrentan al COVID-19

Si hay un lugar central de esta pandemia por COVID-19 es Wuhan en China, ciudad donde comenzó a gestarse este virus, según informes preeliminares que apuntan al mercado de animales local. Y es que en el Hospital Central de Wuhan, numerosos robots autónomos conviven a diario con enfermos de coronavirus, suministrándoles sus medicamentos paliativos, mientras los científicos buscan un tratamiento y/o vacuna eficaz. También se ocupan de desinfectar grandes ambientes o quirófanos y ayudan al personal médico y del cuerpo de enfermería a tomar la temperatura de cada paciente internado.

El robot enfermero Tommy ayuda a un paciente con coronavirus a tomarle la temperatura en un hospital italiano (Reuters)
El robot enfermero Tommy ayuda a un paciente con coronavirus a tomarle la temperatura en un hospital italiano (Reuters)

Tommy es uno de seis nuevos robots que ayudan a médicos y enfermeras humanos a atender a pacientes contagiados en el Hospital Circolo en Varese, ciudad en la región de Lombardía que es el epicentro del brote en Italia. “Es como tener otra enfermera, sin problemas relacionados con la infección”, dijo el doctor Francesco Dentali, director de cuidados intensivos del hospital.

Los robots, del tamaño de un niño y con grandes ojos parpadeantes, permanecen junto a la cama del paciente para que los médicos puedan cuidar a otros que se encuentran en condiciones más graves. Allí, monitorean el equipamiento médico en la habitación y lo transmiten al personal del hospital. Los robots tienen caras con pantalla táctil que permiten a los pacientes grabar mensajes y enviarlos a los médicos.

Esta medida reduce el contacto entre humanos y minimiza así el riesgo de aumentar el número de personas infectadas. Los expertos alertan que hay que tener en cuenta que el virus puede transmitirse si una persona infectada toca una superficie que luego será tocada por otra persona. Esto significa que estos robots también puedan transportar el virus en su superficie y llevarlos a otras salas donde aguardan otros pacientes y personal sanitario.

Frente a este riesgo, los hospitales chinos hallaron la manera de mitigar este potencial riesgo en el que un robot salvador se convierte en un posible portador del virus. Concretamente, utilizan máquinas que son capaces de desinfectarse a sí mismos antes de tratar a los pacientes.

Un robot distribuye alcohol en gel en un shopping de Shanghai, China. REUTERS/Aly Song
Un robot distribuye alcohol en gel en un shopping de Shanghai, China. REUTERS/Aly Song

Fuera del ámbito sanitario, las soluciones tecnológicas van más allá, ya que muchos civiles, especialmente gente anciana que no se puede movilizar o bien que no lo hace por formar parte del grupo de mayor riesgo, están en cuarentena en sus hogares. Como respuesta, el gobierno chino ha proporcionado robots logísticos automatizados para entregar suministros médicos y alimentos a los hogares en Wuhan.

Robots desinfectantes

La pandemia puso en evidencia la importancia de la limpieza de superficies comunes. Y lo robots juegan un rol clave en esto, ya que muchos de ellos fueron creados para desinfectar grandes espacios comunes en tan solo pocos minutos.

Son aparatos desinfectantes que combaten al COVID-19 por ejemplo en un hospital de Holanda o también rociando el metro de Hong Kong o Francia.  en Italia, un robot con una cámara y una pantalla táctil se coloca junto a la cama de un paciente con COVID-19 para tomarle la temperatura y brindarle sus medicamentos, mientras los enfermeros se mantienen a distancia o directamente en otra habitación. Hay otros que se especializan en el transporte y entrega de muestras infecciosas a distintos laboratorios para su análisis.

Un robot de entrenamiento médico ayuda a practicantes en la Universidad Tsinghua en China. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins
Un robot de entrenamiento médico ayuda a practicantes en la Universidad Tsinghua en China. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

“Si usted está en un hospital, una oficina o un almacén, probablemente le gustará tener un robot que desinfecte para que la gente no tenga que hacerlo. El robot lo deja todo limpio para cuando los empleados entran a trabajar”, señaló Burnstein.

En la actualidad, los robots médicos representan un mercado de robots de servicio estable con un considerable potencial de crecimiento. Antes de la pandemia, las ventas de robots médicos habían aumentado en un 50% hasta las 5100 unidades en 2018, según las estadísticas publicadas en World Robotics por Federación Internacional de Robótica (IFR).

El robot de desinfección UVD, por ejemplo, ha tenido una gran demanda desde el brote de la actual pandemia. Y los hospitales chinos han adquirido más de 2.000 robots UVD del fabricante danés Blue Ocean Robotics. Estos robots que comenzaron a operar en China, ahora trabajan en más de 40 países utilizando luz ultravioleta para matar microorganismos dañinos.

El robot Promobot permanece en la calle para evacuar dudas de las personas sobre los síntomas de coronavirus en Nueva York. REUTERS/Reuters TV
El robot Promobot permanece en la calle para evacuar dudas de las personas sobre los síntomas de coronavirus en Nueva York. REUTERS/Reuters TV

El aparato de origen danés que se mueve de forma autónoma por las habitaciones de los pacientes y los quirófanos, ha recibido el premio a la innovación IERA de IEEE y de la IFR. El aparato cubre todas las superficies críticas con la cantidad correcta de luz UV-C para matar virus y bacterias específicos. Mientras más luz exponga el robot a una superficie, más microorganismos dañinos se destruyen. En una habitación típica de pacientes, el 99,99% de todos los virus y bacterias se eliminan en 10 minutos.

“La demanda inmediata ha aumentado mucho con el brote de Covid-19. Los clientes habituales compran muchas más unidades que antes, y muchos clientes nuevos están adquiriendo robots UVD para que luchen contra el coronavirus y otros microorganismos dañinos. Ahora estamos ayudando a resolver uno de los mayores problemas de nuestro tiempo, evitando la propagación de virus y bacterias con un robot que salva vidas”, explicó Claus Risager, CEO de Blue Ocean Robotics.

Los robots tienen un gran potencial para apoyarnos en la grave pandemia de corona actual”, declara la doctora Susanne Bieller, Secretaria General de la IFR. “Pueden apoyarnos en entornos de atención médica, pero también en el desarrollo, prueba y producción de medicamentos, vacunas y otros dispositivos médicos y auxiliares. Tareas de desinfección realizadas, como por ejemplo las realizadas por los robots UVD; o la distribución segura de material hospitalario en zonas de cuarentena, sin contacto personal, como el caso del robot móvil Phollower de Photoneo, son solo dos de muchos ejemplos”, agregó.

Actualmente, los laboratorios de investigación de todo el mundo están creando nuevos robots, incluido uno diseñado para permitir a los trabajadores de la salud tomar muestras de sangre de forma remota y realizar hisopos bucales.

Los robots Vigilar las calles con distanciamiento

El robot Spot recorre los parques en Singapur y mide la distancia social entre personas (Photo by Roslan RAHMAN / AFP)
El robot Spot recorre los parques en Singapur y mide la distancia social entre personas (Photo by Roslan RAHMAN / AFP)

Existe un robot en Singapur, desarrollado por la compañía estadounidense Boston Dynamics, que es un fiel cumplidor del distanciamiento social. De cuatro patas y parecido a un perro guardián busca prevenir las chances de contagio guardando por lo menos dos metros entre cada persona en los parques, como el de Bishan-Ang Mo Kio, y calles de la capital.

Estos robots forman parte de un programa de prueba que lleva adelante la Junta de Parques Nacionales y el Grupo de Gobierno Digital y Nación Inteligente de Singapur. El objetivo es automatizar, en parte, los controles y evitar comprometer a los humanos que vienen realizado esta tarea.

El robot de Starship Technologies brinda ayuda para entregar medicamentos en Richmond, EEUU (AP Photo/Steve Helber)
El robot de Starship Technologies brinda ayuda para entregar medicamentos en Richmond, EEUU (AP Photo/Steve Helber)

En Argentina existen algunos ejemplos de robots automáticos que ayudan a luchar contra el COVID-19, como la Unidad Germicida EXO Andes UV-72 que se basa en la irradiación de UVGI (luz ultravioleta germicida).

Este sistema móvil y autónomo de fabricación nacional, por sus características de frecuencia y energía, es óptimo para inactivar bacterias, hongos y virus ya que desinfecta una habitación de 10 metros cuadrados en menos de 15 minutos hasta el 99% en el área irradiada. Además cuenta con autonomía propia, lo que permitirá seguir funcionando ante un corte de luz y posee detección de movimiento. En caso de que entre una persona a la habitación dejará de funcionar.

“Este tipo de desinfección resulta ser muy efectiva para un virus como el del COVID-19, ya que desinfecta grandes superficies de manera rápida, con un bajo costo de energía y alta eficiencia. Las bombillas, hechas de un vidrio especial, emiten energía de onda corta ultravioleta (UV-C) que penetra desactivando el ADN de virus, bacterias y hongos haciendo que sus células mueran o sean incapaces de reproducirse”, explicó a Infobae Maximiliano Miodowski, gerente de ingeniería de EXO.

Un robot desinfectante puede limpiar una habitación de 10 metros cuadrados en 15 minutos (EXO)
Un robot desinfectante puede limpiar una habitación de 10 metros cuadrados en 15 minutos (EXO)

Y puntualizó que la medida en que los sistemas de UVGI matan o desactivan las células depende de la intensidad de la luz UV, la distancia y duración de la irradiación, la humedad, el tipo de organismo, y otros factores, pero normalmente se produce un 99% de efectividad contra los microbios existentes. Además, países como China, Corea del Sur, Israel y algunos países de Europa que están abordando la problemática actual del coronavirus con buenos resultados implementan métodos de desinfección experimental por luz UVGI.

La desinfección UV de superficies es muy versátil para una correcta higienización en la mayoría de estancias y objetos, los espacios con una higiene insuficiente pueden contribuir potencialmente a transmisiones cruzadas de gérmenes cuando personas entran en contacto con éstas. “Esta solución es apta para cualquier tipo de ambientes y son muy funcionales para desinfectar hospitales, clínicas, laboratorios, consultorios médicos, salas de internación, residencias de ancianos y lugares con atención al público”, destacó Miodowski.

También se encuentra el robot UVR-bot, que escanea los ambientes con la más moderna tecnología de procesamiento de imágenes y mediante avanzados algoritmos de inteligencia artificial calcula el tiempo y la posición adecuada para una desinfección total, lo que permite aplicar la cantidad necesaria de luz ultravioleta de manera económica y efectiva.

Estos desinfectadores automáticos escanean ambientes con la más moderna tecnología de procesamiento de imágenes y mediante avanzados algoritmos de inteligencia artificial
Estos desinfectadores automáticos escanean ambientes con la más moderna tecnología de procesamiento de imágenes y mediante avanzados algoritmos de inteligencia artificial

En instituciones de salud pública, el riesgo de contraer una infección intrahospitalaria es de entre un 5% y un 10% para países desarrollados, según un informe de la OMS de este año y de entre 5% y 15% para aquellos en vía de desarrollo. Es por esto que muchos lo ven como imprescindible el contar con un sistema eficiente de desinfección.

En base a las estadísticas, los métodos de desinfección manual han demostrado ser ineficaces e insuficientes y se estima que sólo el 60% de las superficies contaminadas es tratada con éxito. La implementación de un sistema automatizado resultaría más efectivo para prevenir la transmisión de enfermedades.

Los robots que muchos países actualmente están desarrollando de cara al nuevo coronavirus podrían marcar una diferencia en futuros desastres si continúa el impulso para la investigación de la robótica. Si los gobiernos y la industria finalmente han aprendido las lecciones de desastres anteriores y actuales, más robots estarán listos para trabajar junto al hombre en la primera línea del frente ante futuros desastres, accidentes o pandemias. Es una noticia increible.

Langostas: puede causar más muertes que el coronavirus en África

Una plaga bíblica de “langostas” puede causar más muertes que el coronavirus en África. El extremo oriental del continente padece la mayor invasión de “langostas” del desierto en varias décadas y las cosechas están en grave peligro. En conjunción con la parálisis causada por la pandemia, esto puede desencadenar una catástrofe alimenticia en países que ya están afectados por la pobreza extrema.

Una agricultora mira hacia atrás mientras camina entre enjambres de langostas del desierto que se alimentan de sus cultivos en la aldea de Katitika, condado de Kitui, en Kenia, el viernes 24 de enero de 2020 (AP Photo/Ben Curtis)Una agricultora mira hacia atrás mientras camina entre enjambres de langostas del desierto que se alimentan de sus cultivos en la aldea de Katitika, condado de Kitui, en Kenia, el viernes 24 de enero de 2020 (AP Photo/Ben Curtis).

Pocos insectos son menos amenazantes que los saltamontes jóvenes. En su fase solitaria, evitan a los de su especie y solo se preocupan por alimentarse, pero no es mucho lo que pueden comer esos cuerpos que difícilmente superan los cinco centímetros de largo. Como no tienen alas, ni siquiera se pueden desplazar demasiado.

Sin embargo, cuando se combina la escasez de comida con determinadas condiciones climáticas, ciertas especies dejan de ser animales inofensivos y se transforman en depredadores brutales. Basta que haya muchos reunidos en un solo lugar para que el contacto de las patas de unos con las de otros provoque un estímulo que los vuelve seres hiperactivos y gregarios.

Langostas: Un gran peligro

Las “langostas”, cuando llegan a la adultez y desarrollan alas que les permiten volar hasta 150 kilómetros por día, las “langostas” del desierto (schistocerca gregaria) pasan a ser un peligro para la supervivencia de pueblos enterosUn enjambre puede contener hasta 80 millones de individuos, que cubren una superficie de un kilómetro cuadrado, y que devoran toda la vegetación que encuentran a su paso. En un día, pueden comer el equivalente a 35.000 personas.

Una langosta del desierto alimentándose en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb, en la región de Galmudug, Somalia, el 22 de diciembre de 2019. (REUTERS/Feisal Omar/Archivo Foto)Una langosta del desierto alimentándose en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb, en la región de Galmudug, Somalia, el 22 de diciembre de 2019. (REUTERS/Feisal Omar/Archivo Foto)

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define a la “langosta” del desierto como “la plaga migratoria más destructiva del mundo: son comedores voraces que consumen su propio peso por día, apuntando a los cultivos de alimentos y al forraje”.

“La langosta es una de las plagas agrícolas más notorias del planeta y ha causado hambrunas durante miles de años, como se describe en la octava plaga del antiguo Egipto. En su fase solitaria, se limita normalmente a zonas áridas y semiáridas a lo largo de un amplio cinturón de la región del Sáhara y del Sahel, en África, llegando a través de la península arábiga hasta el noroeste de la India.

Sin embargo, durante los períodos más graves de brotes, los enjambres pueden invadir hasta el 20% de la superficie terrestre, desde Portugal en el oeste hasta Myanmar en el este, y desde Uzbekistán en el norte hasta Tanzania en el sur”, explicó Roger Price, investigador del Consejo de Investigación Agrícola (ARC-LNR) de Sudáfrica.

Langostas del desierto en una tierra de pastoreo en la aldea de Nakwamuru, condado de Samburu, Kenia, el 16 de enero de 2020. (REUTERS/Njeri Mwangi/Foto de archivo)Langostas del desierto en una tierra de pastoreo en la aldea de Nakwamuru, condado de Samburu, Kenia, el 16 de enero de 2020. (REUTERS/Njeri Mwangi/Foto de archivo)

Mientras el mundo está paralizado por otra peste, la pandemia de coronavirus, que ya mató a más de 300.000 personas ––y que amenaza con convertirse en una “pandemia de hambre”, según el Programa Mundial de Alimentos––, África Oriental enfrenta la peor invasión de schistocerca gregaria en décadas. El mes pasado, los enjambres en Etiopía, Kenia y Somalia cubrían más de 2.000 kilómetros cuadrados y, si no hay una respuesta contundente, van a seguir creciendo en las próximas semanas.

En países devastados por los conflictos internos y las crisis económicas recurrentes, donde la pobreza extrema y el hambre son endémicos, el efecto combinado de las dos plagas puede ser catastrófico.Nubes de langostas del desierto vuelan por encima de los árboles en la aldea de Katitika, condado de Kitui, Kenia, el 24 de enero de 2020(AP Photo/Ben Curtis)Nubes de langostas del desierto vuelan por encima de los árboles en la aldea de Katitika, condado de Kitui, Kenia, el 24 de enero de 2020(AP Photo/Ben Curtis)

La invasión

El estallido de las “langostas” no comenzó este año, sino en 2018, y le debe mucho al cambio climático. Una inesperada sucesión de ciclones provocó fuertes lluvias en el inmenso desierto de Rub’ al Khali, al sur de la península arábiga. La humedad del ambiente y la flamante vegetación favoreció la proliferación de saltamontes, que luego se convertirían en feroces enjambres.

Estas gigantescas nubes de langostas se originaron hace dos años, debido a un clima inusual y a la falta de una acción coordinada para solucionar el problema. En mayo de 2018 se formaron en menos de una semana dos ciclones tropicales en el Mar Arábigo que tocaron tierra en la península arábiga y en África Oriental. Un año de lluvias cayó en unos pocos días. Tanto que el segundo ciclón, llamado Mekunu, empapó algunas partes del Rub’ al Khali.

Las langostas del desierto empiezan a crecer en estos períodos de fuertes lluvias porque se genera una nueva y jugosa vegetación en sus hábitats normalmente áridos. Su proliferación podría haberse detenido o reducido con medidas oportunas, pero la región sufrió otro ciclón en octubre, que las langostas acogieron con agrado para crecer más e incluso migrar a otras zonas”, contó  Muhammad Azhar Ehsan, investigador del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima de la Universidad de Columbia.

El mapa del estado de situación de la invasión de langostas del desierto. En rojo, los países que corren peligro; en naranja, los que están en una situación grave; en amarillo, los que están amenazados; y en verde, los que están fuera de peligro por ahora. Los puntos rojos muestran la ubicación aproximada de los enjambres de langostas adultas; los puntos negros muestran a los grupos de langostas jóvenes, que todavía no puede volar (Fuente: FAO)El mapa del estado de situación de la invasión de langostas del desierto. En rojo, los países que corren peligro; en naranja, los que están en una situación grave; en amarillo, los que están amenazados; y en verde, los que están fuera de peligro por ahora.

Los puntos rojos muestran la ubicación aproximada de los enjambres de langostas adultas; los puntos negros muestran a los grupos de langostas jóvenes, que todavía no puede volar (Fuente: FAO)

En su fase solitaria, o incluso cuando forman grupos jóvenes sin alas, estos insectos se pueden erradicar con cierta facilidad. Con buenos sistemas de detección y el uso de pesticidas, no tienen muchas posibilidades de prosperar. Pero si no se actúa a tiempo, es muy fácil que se salgan de control.

“Cuando las langostas llegan a ser un enjambre de adultos, la situación se vuelve delicada. La mejor solución es monitorear e intentar prevenir su desarrollo. No es sencillo, porque la región potencialmente afectada es muy grande y poco habitada, y los países tienen escasos recursos para dedicar a la vigilancia. E

El monitoreo se suele hacer por etapas: se analizan las observaciones de los satélites para vigilar el desarrollo de la vegetación y, cuando se observa crecimiento en zonas favorables a la reproducción de la langosta, se envían equipos de topógrafos al terreno para comprobarlo”, dijo a Infobae Alessandra Giannini, también investigadora del Instituto sobre el Clima de la Universidad de Columbia.

El mapa que muestra el recorrido de la invasión de langostas. Los círculos azules son los ciclones que favorecieron su desarrollo; las manchas verdes y rojas, el área cubierta por los distintos enjambres; y las flechas indican el recorrido que siguieron. Por ejemplo, el foco que se originó en el sur de Arabia Saudita, impulsado por la combinación de dos ciclones, se trasladó a Yemen y de ahí al Cuerno de África, donde un nuevo ciclón estimuló su propagación (Fuente: FAO)El mapa que muestra el recorrido de la invasión de langostas. Los círculos azules son los ciclones que favorecieron su desarrollo; las manchas verdes y rojas, el área cubierta por los distintos enjambres; y las flechas indican el recorrido que siguieron.

Por ejemplo, el foco que se originó en el sur de Arabia Saudita, impulsado por la combinación de dos ciclones, se trasladó a Yemen y de ahí al Cuerno de África, donde un nuevo ciclón estimuló su propagación (Fuente: FAO)

Lo que agravó la crisis fue que a los factores climáticos se sumaron los políticos. Yemen, donde comienza el Rub’ al Khali, está acostumbrado a lidiar con este problema y durante muchos años se ocupó de evitar que escalara. Pero desde 2015, el país está sumergido en una guerra civil que despedazó al estado y desencadenó una de las peores crisis humanitarias del planeta. En ese contexto, no hay quién controle la evolución de la plaga.

Una vez que se formaron, los enjambres cruzaron el Mar Rojo con ayuda del viento y así penetraron en el Cuerno de África, el extremo oriental del continente, compuesto por Somalia, Etiopía, Eritrea y Yibuti. Desde allí, no les costó mucho adentrarse un poco más y penetrar en Kenia.

Si en Yemen el problema fue la falta de capacidad estatal, en Kenia fue letal la poca de experiencia, ya que en 70 años no había enfrentado algo semejante. Como resultado, las langostas que llegaron del desierto árabe pudieron poner huevos y las crías tuvieron el tiempo suficiente para crecer, formar nuevas masas voladoras y multiplicarse. PlayLa invasión de langostas en el Cuerno de África

“Otros ciclones mantuvieron las buenas condiciones de reproducción durante el verano de 2019 y el número de langostas aumentó a lo largo de la costa del Mar Rojo y en Somalia —dijo Price—. En diciembre de 2019, el ciclón Pawan azotó Somalia y el sur de Etiopía y provocó una explosión de langostas en zonas que tradicionalmente son de reproducción en invierno.

Luego, los enjambres comenzaron a salir volando e invadieron Kenia y los países circundantes en enero de 2020. Para febrero, ocho naciones de África Oriental habían sido invadidas, en lo que constituye la peor plaga de langostas del desierto en más de 70 años”.

Con su expansión actual, pueden comer en un día lo mismo que la población de Kenia (51 millones de personas) y Somalia (15 millones) juntas, dos de los países que más peligro corren, junto con Etiopía. Si no se toman medidas urgentes, lo que hoy es una emergencia focalizada puede expandirse por buena parte de África, llegando incluso a la costa occidental del continente.Langostas se alimentan de una planta cerca del pueblo de Riandira en el condado de Kirinyaga, Kenia, el 14 de enero de 2020 (REUTERS/Baz Ratner)Langostas se alimentan de una planta cerca del pueblo de Riandira en el condado de Kirinyaga, Kenia, el 14 de enero de 2020 (REUTERS/Baz Ratner)

Entre dos plagas

El daño que produce una invasión de schistocerca gregaria sobre los cultivos de alimentos puede ser incalculable. Además de afectar seriamente el abastecimiento de un mercado que de por sí tiende a la escasez, pone en riesgo la subsistencia de cientos de miles de familias que producen lo que comen.

Las langostas arrasan también con tierras destinadas al pastoreo, lo que puede dejar sin comida a una gran cantidad de animales que forman parte de la dieta de los habitantes de la región. Por una u otra vía, el único resultado posible es un incremento del hambre.Una langosta del desierto alimentándose en una plantación en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb en la región de Galmudug, Somalia, el 22 de diciembre de 2019 (REUTERS/Feisal Omar)Una langosta del desierto alimentándose en una plantación en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb en la región de Galmudug, Somalia, el 22 de diciembre de 2019 (REUTERS/Feisal Omar)

“Los pastos y las tierras de cultivo ya han sufrido daños en Yibuti, Eritrea, Etiopía, Kenia y Somalia, y hay consecuencias potencialmente graves para la región, en la que millones de personas dependen de la agricultura y la ganadería para su supervivencia. 

La FAO estima que el número de langostas podría aumentar 500 veces durante la próxima temporada de lluvias, a menos que se adopten medidas urgentes y se amplíen las estrategias de control”, advirtió Keith Cressman, funcionario de la FAO especializado en previsión de langostas, consultado por Infobae.

Lo dramático es que esta crisis se produce precisamente en una de las regiones más pobres del mundo, donde las hambrunas son recurrentes. Etiopía fue el año pasado uno de los diez países con peores crisis alimentarias, de acuerdo con un informe reciente de la FAO. Ocho millones de personas, que representan el 7% de su población, se encontraban en una situación crítica a fines de 2019.

Se ve una langosta del desierto alimentándose en una plantación en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb en la región de Galmudug, Somalia 22 de diciembre de 2019 (REUTERS/Feisal Omar)Se ve una langosta del desierto alimentándose en una plantación en una tierra de pastoreo en las afueras de Dusamareb en la región de Galmudug, Somalia 22 de diciembre de 2019 (REUTERS/Feisal Omar)

En Kenia eran 3 millones, que equivalen al 6%, y en Somalia 2 millones, que son el 13% de sus habitantes. Un país que no está actualmente entre los más afectados por las langostas, pero podría ser invadido en los próximos meses, es Sudán del Sur, donde más del 60% de la población se encuentra en estado crítico. Otro caso es la República Democrática del Congo, donde 15 millones de personas (18%) están en esta situación.

Estas cifras escalofriantes no contemplan el impacto de la destrucción que pueden causar las langostas. Etiopía, por ejemplo, perdió solo en abril 200.000 hectáreas de cultivos de sorgo, maíz y trigo por la invasión. Como consecuencia directa, un millón más de personas pasará hambre. La FAO proyecta que al menos 25 millones van a experimentar inseguridad alimentaria en África Oriental a lo largo de 2020. Esto, sin considerar la pandemia.Mohamed Adawe, un ingeniero mecánico de 21 años, está de pie junto a un paciente que utiliza su respirador caseroen su casa en el distrito de Hodan de Mogadiscio, Somalia, el 6 de mayo de 2020 (REUTERS/Feisal Omar)Mohamed Adawe, un ingeniero mecánico de 21 años, está de pie junto a un paciente que utiliza su respirador caseroen su casa en el distrito de Hodan de Mogadiscio, Somalia, el 6 de mayo de 2020 (REUTERS/Feisal Omar)

Las nubes de langostas adultas pueden destruir fácilmente hectáreas y hectáreas de cultivos, y dejar regiones enteras en ruinas —dijo Giannini—. Por lo tanto, las consecuencias para la seguridad alimentaria son severas.

Definitivamente se trata de un caso en el que es mejor prevenir que curar, porque el daño se reduce y los costos de intervención son menores. En la medida en que la pandemia pueda haber desplazado los recursos de la vigilancia y la prevención temprana del desarrollo de enjambres de adultos, la invasión tendrá un efecto más devastador”.

Si se confía en estadísticas oficiales que no suelen ser muy confiables en países con estados tan débiles, por ahora, el coronavirus no parece estar golpeando demasiado fuerte a África en materia sanitaria. Con la excepción de Egipto y Sudáfrica, que tienen miles de casos y cientos de muertes, la gran mayoría está lejos de eso.Un vendedor llena bidones de agua para su venta, en medio de la escasez de agua durante la propagación del brote de coronavirus en Nairobi, Kenia, el 13 de mayo de 2020 (REUTERS/Njeri Mwangi)Un vendedor llena bidones de agua para su venta, en medio de la escasez de agua durante la propagación del brote de coronavirus en Nairobi, Kenia, el 13 de mayo de 2020 (REUTERS/Njeri Mwangi)

Etiopía tiene apenas 306 casos confirmados y cinco muertes. Kenia, 781 infectados y 45 fallecidos. Y Somalia, el más complicado de los tres, suma 1.284 contagios y 53 decesos. Es posible que el coronavirus haya penetrado más de lo que muestran estos datos y que su impacto se profundice más adelante, lo que sería alarmante para naciones con sistemas de salud muy precarios.

Pero la pandemia puede ser mucho más destructiva por sus consecuencias económicas y sociales. La parálisis de la actividad y del comercio internacional, como consecuencia de las medidas de aislamiento tomadas para disminuir la propagación del virus, está dejando a millones de personas sin los pocos ingresos que tenían.

Por ende, sin comida. El Programa Mundial de Alimentos calcula que, por el impacto económico del coronavirus, se duplicará la cantidad de personas expuestas a inseguridad alimentaria aguda en el mundo: pasarán de 135 millones a 265 millones.

“El encierro por la pandemia de Covid-19 ha causado enormes problemas en la entrega de plaguicidas y en las operaciones de lucha contra las langostas. Se teme que sean difíciles de controlar en los próximos meses y probablemente causen graves daños a los cultivos de subsistencia de millones de personas. Será otro factor que aumentará la inseguridad alimentaria de los pobres en África Oriental”, dijo Price.Un cargamento de suministros para COVID-19 se procesa en la terminal de carga de Ethiopians Airlines en el aeropuerto internacional de Bole en Addis Abeba, Etiopía, el 15 de mayo de 2020 (REUTERS/Giulia Paravicini)Un cargamento de suministros para COVID-19 se procesa en la terminal de carga de Ethiopians Airlines en el aeropuerto internacional de Bole en Addis Abeba, Etiopía, el 15 de mayo de 2020 (REUTERS/Giulia Paravicini)

La mera suma de las dos pestes ya es de por sí muy preocupante. Pero no solo se suman, se potencian. Las restricciones impuestas por el combate a la Covid-19 están obstaculizando la lucha contra la invasión de langostas del desierto, al dificultar la llegada de insumos esenciales y al impedir el despliegue de personal en el terreno. Además, por el deterioro de las cuentas nacionales y la necesidad de atender múltiples emergencias al mismo tiempo, los países disponen de recursos decrecientes para solventar las operaciones de erradicación.

“El Llamado de la FAO contra la Langosta del Desierto, lanzado en enero con una financiación de 130 millones de dólares, abarca ahora diez países. Pero se necesita más apoyo económico y la pandemia ha planteado problemas. Las limitadas opciones de transporte aéreo han interrumpido la entrega de equipo y plaguicidas. Las medidas de aislamiento social y los requisitos de teletrabajo de los organismos de la ONU están creando algunos retrasos.

De todos modos, los gobiernos han considerado a la respuesta una prioridad urgente, las operaciones continúan con los protocolos adicionales de salud y seguridad en vigor, y la mayoría de los expertos desplegados para ayudar a los países afectados ya estaban en funciones antes de que se aplicaran las restricciones. Ahora nos estamos centrando en la obtención de mano de obra local”, dijo Cressman.La agricultora keniata Mwende Kimanzi trata de ahuyentar las langostas que quedaron después de que un enjambre descendiera sobre sus cultivos en la región de Kyuso, el 18 de febrero de 2020 (REUTERS/Baz Ratner)La agricultora keniata Mwende Kimanzi trata de ahuyentar las langostas que quedaron después de que un enjambre descendiera sobre sus cultivos en la región de Kyuso, el 18 de febrero de 2020 (REUTERS/Baz Ratner)

Las naciones más afectadas dependen mucho de la cooperación internacional. Organizaciones que podrían aportar más personal no pueden hacerlo por la suspensión de los vuelos. Y países ricos, que normalmente envían ayuda económica, tienen hoy otras prioridades. La FAO está trabajando intensamente junto a los gobiernos locales para contener la plaga, y sus esfuerzos están dando resultado, pero puede que no sea suficiente.

“Más de un millón de hectáreas de tierra han sido inspeccionadas —continuó Cressman—. En los diez países incluidos en el Llamado de la FAO se han controlado más de 365.000 hectáreas. Las estimaciones sugieren que hasta ahora se han salvado alrededor de 720.000 toneladas de cereales en África Oriental y Yemen.

Esto es suficiente para alimentar a unos cinco millones de personas durante un año. Se han evitado daños en 350.000 hogares de pastores. Pero las fuertes lluvias en las últimas semanas favorecen el desarrollo de la langosta. A medida que continúe la reproducción, las jóvenes comenzarán a transformarse en adultas voladoras en junio, desatando una segunda oleada de enjambres”. Es una noticia increible.

La aparición de la Virgen María en un hospital en Colombia

La aparición de la Virgen María en un hospital en Colombia. Un médico de Colombia afirma que la pudo ver en la zona de pacientes con coronavirus, incluso logró tomar fotografías.

En la Clínica Reina Sofía de Bogotá, un grupo de médicos afirma haber visto la imagen de la Virgen María en el sector donde se encuentran los enfermos de coronavirus.

Los trabajadores cuentan que esta aparición es un mensaje de aliento para estas personas que padecen el virus.

William Pinzón es el doctor que pudo tomar las fotos, cuando estaba terminando su turno en la noche. Además, habló con la prensa colombiana: “La Virgen se me ha manifestado personalmente, yo tengo el testimonio. Ella se manifiesta grande y no está en el piso, sino levitando”, dijo.

Las imágenes muestran una supuesta silueta que se le atribuye a la virgen, la cual se encuentra flotando. Fueron consultados fotógrafos para verificar la veracidad de las imágenes y los mismos avisan que si en la cercanía no hay ninguna estatua, la cual pueda verse reflejada en algún ventanal, se estaría hablando de una “aparición” verdadera. Es increible.