Malón de la Paz: La gran caminata de 1946

Malón de la Paz: La gran caminata de 1946. 74 años han pasado de la gran caminata de nuestros abuelos, que el 14 de mayo de 1.946 desafiaron recorrer 2.000 Km a pie, fue el ininio junto a la Batalla del Abra de la Cruz en Cochinoca y de Quera, la lucha por la propiedad de las tierras ante los grandes tarratenientes.

Por las circuntacias actuales, no se realizaron actos precenciales de recordación como en años anteriores, pero si fueron varios los referentes origanarios o afines a nuestra cultura de homenajear el “Malón de la Paz” por los medios radiales de la ciudad y redes sociales.

Malón de la Paz: La gran caminata de 1946. No se sabe con certeza como fueron los momentos previos de reunión, de encuentro o ideadores principales de la gran caminata, pero si esta claro que ubo valentía y perfil de futuro para que las generaciones venideras tengan su tierra junto a su propiedad avalada legalmente. 

Una imagen del “Malón de la Paz” revela que previo a la partida el 15 de mayo de 1.946 ubo una importante convocatoría con alrededor de 300 personas en inmediaciones del exferrocarril, frente actual plaza 12 de octubre, donde seguramente de trató los últimos detalles, remarcándose el objetivo a cumplir.

Recordemos que la gran caminata comenzaba bautizada originalmente como “La Caravana de la Victoria”, mas luego en el trayecto fue bautizada y sobre todo por los medios de comunicación como “El Malón de la Paz”.

En la popularidad se conoce como se sucedieron los hechos al llegar y permanecer en Buenos Aires, pero el 27 de agosto, fuerzas de la Prefectura Naval Argentina forzaron a los maloneros a tomar un tren para su regreso. Al encontrar resistencia, la Policía Federal Argentina fue llamada, y hacia la medianoche, el Hotel de Inmigrantes fue atacado con gas lacrimógeno.

Malón de la Paz: La gran caminata de 1946. En la madrugada, tropas de asalto al mando del general Velazco ocupan el Hotel, irrumpen en los dormitorios y comienzan a sacarlos a la rastra, golpeados y empujados escaleras abajo.​ El teniente Bertonasco trató de no acatar la orden de abandonar el hotel, pero no lo logró. Una vez en el tren, los marchantes rompieron vidrios y algunos de sus líderes pudieron bajarse. El diputado kolla por Jujuy, Dionisio Viviano, fue con ellos y con Bertonasco para interceder por los marchantes, pero no fueron escuchados.

El tren pasó por Rosario y por Córdoba en ruta al NOA, con las estaciones rodeadas de policía para impedir que los forzosos pasajeros se bajaran. El 3 de septiembre el tren llegó a San Salvador de Jujuy, allí fueron esperados por los capataces, los capangas, chasqueando sus látigos y les dicen: “Indios de mierda ahora van a ver los que les espera. Ahora vamos a ver si les quedan ganas de ir a protestar a Buenos Aires”. O al menos son datos que se encuentran vigentes en la historia sobre el final del “Malón de la Paz”.

El homenaje actual

leo vilca- malon de la paz
Leo Vilca

Leo Vilca, joven abrapampeño aferrado a la cultura y costumbres de la zona hizo notar la importancia del “Malón de la Paz”, visitando los medios locales, compartiendo fotografías del Malón, ponchos de maloneros, una fotografía recuadrada de la Virgen de Luján que atestiguó los forcejeos cuando había llegado el desalojo en el Hotel de Inmigrantes, una cámara de fotos que plasmó escenas de aquel momento y un escrito de tipo mini libro de a puño y letra que entre otras anotaciones devela el paso por las localidades de la Puna, es decir la parte inicial del Malón de la Paz, pero también refleja singulares coplas que seguramente fueron inspiradas en algún descanso.  

Leo Vilca comparte y anhela que el “Malón de la Paz” se proyecte en la memoria de las generaciones por venir, en otras palabras, “que nuca sea olvidado”.

Increíble

Entrevista a Leo Vilca


Plegaria Infinita
De la Puna Cochinoca
Rinconada y Yavi mas
De los Valles los salteños
Iruyeños y el Orán.

107 y cuatro hombres
Con sombreros en las manos
Van rezando senda abajo
“Dios tatito todo poderoso”.

San Santiago, San Antonio
Santa Bárbara, San Marcos
“Mamasita La Asunción”,
Danos tu bendición.

Musitando las plegarias
Corajudo por demás
Que los Kollas, los Ballistos
“Por su tierra ande morir”.

Es una poesía dedicada al “Malón de la Paz” por el escritor Daniel Benito Aparicio. Este joven escritor de la Puna en el año 2019 presentó su libro “Desde los Maloneros-  Grito Kolla” con alrededor de 125 poesías, de las cuales 25 son dedicadas a la gran gesta de nuestros abuelos, “El Malón de la Paz”.

Plegaria Infinita de Daniel Aparicio

Recordamos el heroico Malón de la Paz

Recordamos el heroico Malón de la Paz. El 15 de mayo del año 1946, nuestros abuelos determinaban con valentía caminar 2000 Km y reclamar de forma personal la restitución de sus territorios ante el entonces presidente nacional Juan Domingo Perón. En homenaje de aquella valentía histórica y al igual que el año anterior, el acto conmemorativo tuvo lugar en la comunidad de Tinate el miércoles 15 de mayo de 1019.

El acto estuvo presidido principalmente por el abuelo malonero Antolín Flores, en tanto por motivos de salud no pudo estar presente el abuelo Narciso López. También acompañaron algunas autoridades legislativas de Abra Pampa, pero si con una masiva participación de los anfitriones, es decir los de la comunidad de Tinate. Allí se brindó homenaje a los maloneros que partieron al reino Celestial en el año 2018, tratándose de Buenaventura Solano, Ciriaco Condorí y Gerarda Gutiérrez, “estos abuelos murieron lamentablemente sin poder ver aún las propiedades de sus tierras”.

Recordamos el heroico Malón de la Paz. La gran caminata partía desde la zona, originalmente con el nombre de “La Caravana de la Victoria”, en tanto en trayecto fue bautizada sobre todo por los medios de comunicación como “El Malón de la Paz”.
“Era una época terrible de hostigación de parte de quienes decían ser los dueños de las tierras”, dijo José Sajama un referente del homenaje al Malón de la Paz. Adjunto que nuca se pudo encontrar el documento donde ellos plasmaban el pedido.
La caravana duró alrededor de tres meses, llegando al gran Buenos Aires el 3 de agosto de 1946, siendo muy bien recibidos por el propio presidente, mas luego fueron alojados en el Hotel de Inmigrantes y recibidos precisamente por el Ministro de Relaciones Exteriores, cuando debían haberlo hecho el Ministro de Tierras, Desarrollo Social o Derechos Humanos. “Acción que llama la atención”.

Otros de los datos importantes por recordar, es la sesión del Congreso Nacional que realiza debatiendo en el mismo, no la cuestión de las tierras, sino si reciben o no a los maloneros. Se sabe que el 80% de los legisladores optaban por si recibirlos, pero finalmente nadie lo hizo.

La caravana estaba compuesta por 174 caminantes, pero solo llegaron 173 ya que uno de ellos perdió la vida en el camino en Santiago del Estero, situación que casi hace regresar la caminata. “Fue terrible tener una baja, los integrantes pensaron en algún momento en abandonar la caravana”.

Pasado el tiempo en permanencia en Buenos Aires, el hotel de Inmigrantes se veía cada vez más militarizada, el presidente Perón nunca apareció, entonces los maloneron ideaban iniciar una huelga de hambre… Finalmente la noche del 3 de octubre fue cuando los maloneros fueron reprimidos, siendo forzados a subir a un vagón para su regreso a Jujuy de forma custodiada, sin novedad alguna como respuesta a su petitorio.

Como resultados que produjo el Malón de la Paz, quizás no en su momento, pero con el tiempo, fue que en el año 1949 cuando el presidente Juan D. Perón expropiara 56 comunidades en la provincia de Jujuy. “También dio pie para que en el país se discuta una reforma agraria”.

acto malon de la paz
acto malon de la paz

145 años de la Batalla de Quera

El pasado 4 de enero se cumplieron 145 años de la Batalla de Quera, suceso producido un año después de la Batalla del Abra de la Cruz en Cochinoca, ambos acontecimientos de total importancia en la lucha por las tierras. Años anteriores se realizaba un acto alusivo a La Batalla de Quera, hasta un desfile sin precedentes, pero en esta ocasión no hubo nada, en absoluto para recordar a los abuelos héroes de esa fecha.

La historia cuenta que el 4 de enero de 1875, 800 campesinos indígenas puneños fueron duramente vencidos por 1100 efectivos del Ejército Nacional y brutalmente reprimidos tras la derrota, luego de haberse rebelado contra la explotación y la opresión de los terratenientes de la región.

La historia parece dar cada vez más hechos históricos, a la luz se visualizan más epopeyas como la reciente conmemoración bicentenaria de la Batalla de Colpayo o también el reciente homenaje a Diego Cala en Puesto del Marqués.

“El típico caso del Exodo Jujeño, nos siguen haciendo creer que nos fuimos detrás de Belgrano, pero que en realidad no paso eso, la historia se va actualizando y van siguiendo nuevas cosas”, comenta José Sajama, referente de los pueblos originarios de la zona.

Según datos históricos, en Jujuy este proceso se inició desde la colonización de la región por una descendencia de militares y curas provenientes del sur de Europa. La población nativa, que vivía de actividades agrícola-ganaderas, fue despojada del libre uso de sus territorios, y sometida a un sistema de trabajos forzados en las llamadas “encomiendas”. Ya para mediados del siglo XIX, documentos de la época describen que la provincia, junto con la mayoría de su población rural, estaba repartida entre unos treinta propietarios de tierras, familias como los Bárcena, los Aráoz, los Sánchez de Bustamante, los Padilla, los Macedonio Graz, los Carrillo, entre otros.

Cada unidad de tierra poseía una hacienda o estancia y una parroquia, el más famoso de los terratenientes fue Fernando Campero, el “marqués de Tojo”, dueño de casi toda la Puna, más precisamente de los actuales departamentos de Yavi, Cochinoca, y parte de Santa Catalina. Campero tenía su hacienda en Yavi. La población originaria que vivía en estas propiedades estaba sometida por formas como el arriendo, peonaje, o créditos, que pagaba con trabajo personal o con una parte del producto de su trabajo.

En 1872 los arrendatarios puneños de Yavi, denunciaron a Fernando Campero, reclamaron los títulos de propiedad de las tierras en las que trabajaban y la rebelión se extendió a otras fincas de la Puna. Ante la indiferencia de las autoridades de Yavi Los Puneños se levantan el 4 de junio de 1873 armados de palos, hondas, y boleadoras, con el deseo de recuperar sus tierras. El gobierno de Pedro del Portal intervino frente a la rebelión expropiando y declarando fiscales esas tierras. El principal vocero de los rebeldes era Anastasio Inca, referente indígena de la región y artífice de la rebelión.

Por su parte los campesinos rebeldes al enterarse de la derrota de Sánchez de Bustamante, tomaron el pueblo de Yavi el 9 de marzo y mataron a los funcionarios de Campero y del gobierno. Algunos lograron huir a Bolivia.

Tras una serie de sucesos y años mas tarde el gobernador Prado se repliega a Humahuaca donde prepara un ejército mientras negocia con los rebeldes para ganar tiempo. Pide ayuda al gobierno nacional presidido por Nicolás Avellaneda, quien envía tropas desde Salta, y el 4 de enero de 1875 Álvarez Prado ordenó el ataque en el sitio conocido como Quera.

La lucha encarnizada duró más de doce horas. Combatieron del bando puneño 800 campesinos con 200 armas de fuego, y del bando oficial 1100 efectivos con 1170 armas de fuego, con la sangrienta derrota de los puneños. Según el parte de prensa oficial el saldo de muertos fue de 70 soldados y 120 rebeldes, aunque según otras fuentes fueron 240 puneños muertos y más de 273 heridos. La carencia de munición de los combatientes puneños fue el factor de la derrota ya que los obligó a replegarse por distintos puntos cardinales para evitar la captura. Laureano Saravia pudo escapar a Bolivia.

En los días siguientes se desató una escalada de fusilamientos a los principales cabecillas de la rebelión, comenzando con Anastasio Inca y siguiendo por los comandantes y oficiales de Saravia. Sus cuerpos fueron colgados y expuestos en las plazas públicas como escarmiento.

Recordemos que el pasado 3 de diciembre mediante un acto se recordó la Batalla del Abra de la Cruz en Cochinoca mediante un acto protocolar y otras actividades que se englobaron en la fecha conmemorativa. A diferencia de Cochinoca, en Quera la zona es más sinuosa, es decir de más difícil acceso y más con la presencia de las lluvias que cortan el ingreso de vehículos, además no se cuenta para esto con el apoyo gubernamental.

Desfile en Quera
Desfile en Quera (Foto archivo).

Recordaron a Leopoldo Abán en Abra Pampa

Fue un 20 de noviembre del año 2.001 cuando Leopoldo Abán pasaba hacia la inmortalidad, desde ese entonces ocupa un lugar en el calendario de actos del gobierno de Abra Pampa para recordar al ciudadano ilustre de su pueblo, Leopoldo Abán. La Escuela Normal- nivel primario- fue la encargada del acto que se desarrolló en la ciudad en horas de la mañana del miércoles 20 de noviembre.

“El objeto de este encuentro es recordar la obra de Leopoldo Abán, el amor que sentía por esta tierra y la entrega total por la decencia de los derechos de sus coterráneos”,  dijo francisca Abán (hija de Leopoldo Abán) en su discurso en el acto.

“A las dos de la tarde de noviembre, con el sol apretado a los jazmines, el aire que pasa por su casa en la hondonada azul del Huaico me anunciaba la tristeza del adiós, Ha muerto don Leopoldo Abán, las dos de la tarde de noviembre y dicen para siempre”, fue la poesía con el que  su hijo Julio también recordó a su padre.

Recordemos que en Abra Pampa el Museo Arqueológico lleva el nombre de “Leopoldo Abán”, el presidente de la misma, Carlos Gómez se refirió de forma elogiosa recordando hechos y características del escritor e historiador abrapampeño.  “Lo hecho por Leopoldo vivirá por siempre en el sentimiento de una ciudad agradecida”.

Unos 40 libros habrían nacido de la mano de Leopoldo Abán, de los cuales no todos fueron publicados. “Queremos re editar el libro Abra Pampa, Nombres, Fechas y Datos Históricos”, dijo Francisca. Esta publicación tendría como agregado otros acontecimientos como por ejemplo los 100 años de Abra Pampa. Aunque la presentación de la obra todavía no tiene una fecha, las pretensiones aspiran a que sea en una fiesta del pueblo, como por ejemplo el festival del Huancár.
Con estos datos se expone que muchas escritos de Leopoldo Abán se encuentran sin poder ser publicadas, no se sabe si las mismas saldrán a la luz en algún momento o quedarán en el anonimato para la sociedad, sobre todo para su tierra natal.

Leopoldo Abán fue “un hombre agradecido, un católico ferviente y enamorado de todas las cosas de su tierra. El ha sido un luchador infatigable por los derechos de sus coterráneos y yo diría que el mayor valor de su obra esta que con sus libros ha guardado para siempre el alma de los pueblos de la Puna Jujeña”, dijo Francisca Abán al ser consultada de cómo era su padre.

Biografía de Leopoldo Abán

Fue hijo de Emiliano Abán y Vicenta Vilte Ovando, Leopoldo Abán nació el 15 de noviembre de 1.910 en Abra Pampa y falleció el 20 de noviembre de 2001. Sus estudios primarios  lo realizó en la Escuela Nacional N° 21 de la Capital de la Puna y luego en la Escuela de Artes y Oficios de San Salvador de Jujuy.

En 1940 contrajo matrimonio en la Iglesia de Casabindo con Turiana Ramos, madre de sus tres hijos: Ángel, Francisca América y Julio Ernesto. En la política militó en las filas del Partido Radical, siendo candidato a diputado provincial en cinco oportunidades. En 1958, ocupó una banca en la Legislatura de Jujuy, de la que fue vicepresidente primero. Su proyecto de construcción de un camino hacia Chile por Purmamarca, lo pone entre los pioneros de la integración argentino-chilena que décadas después hizo posible el paso de Jama. Don Leopoldo fue un fecundo periodista. En 1934, junto con Narciso Ramos, Cecilio Garzón y el sacerdote Adalberto Beck, fundó el periódico “El Incano de Cochinoca”, publicación dedicada a difundir aspectos de interés de las poblaciones puneñas. Escribió para los diarios La Gaceta, Pregón y El Tribuno de Jujuy y fue corresponsal de El Intransigente de Salta, La Opinión, Noticias Gráficas y Revista Nativa de Buenos Aires.

Ocupó numerosos cargos públicos: presidente de la Comisión Municipal de Abra Pampa en el gobierno de Carlos Snopek en 1.973, secretario municipal, juez de paz del Departamento de Cochinoca, comisario en El Aguilar, comisario departamental en Santa Catalina, Tumbaya y Cochinoca.

Leopoldo Abán fue declarado ciudadano ilustre por parte de las autoridades de su pueblo natal en 1.974, por la Intendencia de San Salvador de Jujuy en 1987 y en la Serenata del Viento Norte, presidida por el gobernador Roberto Domínguez en 1992. Asimismo, fue distinguido con el Premio San Salvador otorgado por la Municipalidad de San salvador de Jujuy, con el premio “José Hernández” instituido por la fundación homónima y con el Duende de Plata de la Revista Grito Verde.

Son numerosas sus publicaciones sobre temas de la historia y la cultura jujeña: Abra Pampa, nombres, fechas y otras cosas” (1962), “Humahuaca, esbozo histórico” (1971-1980), La ley emancipadora. Un proceso de afirmación telúrica y humana por la liberación del Aborigen”, (1959-1974), “La Puna en Poesía y Prosa” (1975), “Recorrido histórico de San Pedro de Jujuy”, (1981); “La Quiaca. Sus orígenes y su Marcha Histórica” (1982), “Los primeros cien años de la Fundación de Abra Pampa” (1983), “Jujuy. Su riqueza bibliográfica y su fecundidad periodística” (1986), “Itinerario Cronológico de Jujuy – desde 1561 hasta 1969- (1988) y “Los antiguos pueblos del Norte jujeño y ex Territorio Nacional de los Andes” (1990). Entre sus artículos, están “Evolución del periodismo jujeño”, “Tilcara. Sugestiva evocación de historia y paisaje”, “Yavi. Bastión septentrional de la Emancipación Nacional”, “Cochinoca y Casabindo. Dos pueblos simples para una historia simple”, “Bibliografía de Jujuy”, “Ledesma, un camino de Epopeya”, “Ledesma. Un hito en el ramal jujeño”, “A los 33 años del Monumento a la Independencia. Un jalón de historia grande de la Quebrada de Humahuaca”, “Los comienzos del alumbrado eléctrico en Jujuy”, “Ingenieros, arquitectos, agrimensores y peritos en el ámbito jujeño”, “Historia de las comunicaciones en Jujuy”, “Historia del Fútbol provinciano”, “El Ferrocarril Central Norte Argentino en Territorio Jujeño”, “San Salvador de Velazco en el Valle de Jujuy – Albores del siglo XX”, “Precursores en el arte de curar en San Salvador de Jujuy”, “Los Diques La Ciénaga y Las Maderas”, “La Bandera viajera de Belgrano” y “El Juramento y el Éxodo”.

136 años de Abra Pampa- Historia

Su nacimiento oficial tuvo lugar el 31 de agosto de 1.883, fecha en que el Gobernador Eugenio Tello llegó a mula al lugar denominado Abra Pampa, alojándose en la casa de don Apolinar Ovando, fue entonces cuando suscribió el decreto creando el nuevo pueblo, imponiéndole el nombre de “Siberia Argentina” denominación que no pudo adentrarse en la raíz afectiva de sus pobladores por lo que prosiguió en virtud de un implícito pronunciamiento de la voluntad general, llamándose por su antiguo nombre: Abra Pampa.

Cuando Abra Pampa no era un pueblo, solo se levantaba la casa de don Apolinar Ovando, que según la tradición dominaba la llanura y era un invariable punto de referencia en la zona. Según la historia se expresa que no hubo arriero que viajara desde Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, Salta o Jujuy hacia las ferias de Huari, Ayohuma, Choroma o Santiago de Cotagaita que pasara por la hoy Abra Pampa.

Se dice que sus primeros moradores fueron: Presentación Castrillo de Urzagasti, Trinidad Quival, Ángela Soto, Patricia y Liberata Obando, Cármen Castañeda,  Felisa Ovando, Adelaida Ramos, Emilia Agromonte, Manuel Figueroa, Antonio y José pío Ovando, Andrés Cabezas, Ángel Mercado, Lucas Garzón, Mariano Zerpa, Pacífico Arnedo, Mariano Vilte, entre otros.

Lo más importante del decreto de fundación

Consta de 36 artículos, en el que se destaca el 30 en el que textualmente especifica que “el nuevo pueblo que se funda se denominará: Siberia Argentina”.

31 de agosto de 1883- en cumplimiento de la Ley del 20 de agosto del mismo año.

Art. 1- Fúndase un nuevo pueblo en el punto denominado Abra Pampa, que será capital del Departamento de Cochinoca.
Art. 2- La traslación de la capital se verificará cuando el poder Ejecutivo lo ordene.

Art. 3- Se declara  que el área del pueblo es de una legua por cada frente.

Art. 4- De ésta área de terreno se destina por ahora una cuadra de 100 metros para la plaza y desde ella 3 cuadras hacia los 4 rumbos para pueblo, es decir 49 manzanas cuadradas, inclusive la plaza.

Art. 5- Igualmente se destina por ahora para ejidos o pastos comunes del pueblo el terreno que queda a los costados hasta una extensión de media legua, de manera que toda el área destinada para pueblo y ejido tenga media legua de largo y otra media legua de ancho entendiéndose por media legua veinte cuadras de longitud.

Art.6- Se concederá gratuitamente en propiedad a los particulares que deseen edificar, lotes para terreno para casas en las manzanas destinadas para tal fin, con exclusión de los que se destinen para edificios públicos.

Art.7- También se concederá gratuitamente en propiedad, solares para rastrojo en la media legua restante, contigua a los terrenos que se destinan para pastos comunes, con excepción de los solares que el gobierno se reserve para objetos del servicio público.

El combate de Tres Cruces en la memoria

Un 26 de junio de 1817, los paisanos al mando de Manuel Eduardo Arias le dan uno de los últimos golpes a las fuerzas realistas junto a la Laguna de Tres Cruces. El hecho no sería mayor, ya que deja como saldo tres muertos españoles, de no ser porque termina por desarmar la moral de aquella invasión que pretendía ahogar en sangre nuestra independencia. Pocos días después, en Abra Pampa, el enemigo quemará aquello que no se pudo llevar y huirá hacia el Alto Perú.

En 1977, Leopoldo Abán, poeta e historiador abrapampeño, daba en la Casa de Gobierno con papeles que hablan del entrevero, se lo informa al por entonces comisionado trescruceño y se impone el nombre de Batalla de Tres Cruces a la plaza del pueblo. Y un año antes del bicentenario, siendo comisionado Fabián Martínez, los actos que lo recuerdan comienzan a realizarse en el lugar de los hechos. Allí, junto a la poca y congelada agua de la laguna, se emplazó el mural que recuerda a los héroes gauchos, y ayer entrelazando las inspiraciones de la Escuela Primaria “Ejército de Los Andes”, de la Secundaria de Tres Cruces, de los Talleres Libres de Artes y Artesanías y empleados municipales, se volvió a memorar con música, danzas folclóricas y una representación del momento en que Tres Cruces fue escenario de los hechos patrios.

REPRESENTACIÓN / LEOPOLDO ABÁN HABLANDO DE SU HALLAZGO HISTÓRICO

La guitarra de Alfredo Cruz interpretó la cueca “La Trescruceña” para la danza de los profesores del Secundario, alumnos de este nivel ejecutaron sus instrumentos junto al mural monumento, danzaron los niños de la escuela primaria y comenzó la representación, iniciando con el momento en que Leopoldo Abán habla del hallazgo histórico para que luego los actores muestren la desesperación realista por beber ellos y animales, el ataque de los paisanos y la huida del enemigo.

El presidente de la Comisión Municipal, Fabián Martínez, valoró esta forma conjunta de conmemorar la memoria, asegurando que “los niños y los jóvenes no olvidarán así nuestra historia, y podrán mantenerla viva para contársela a sus hijos”. Acaso pudiera decirse que la gesta de aquellos guerreros adquiere doble valor cuando los pueblos la mantienen viva en su recuerdo.

Fuente: El Tribuno de Jujuy