Lía Eufemia Liquín- 90 años de coplas

Nació el 20 de marzo de 1928 en Abra Pampa, fue docente con desempeño en distintas escuelas de la Puna y Quebrada de Jujuy, desde su edad escolar comenzó a escribir sus propias coplas y así prosigue hasta la actualidad, sus mejores coplas se encuentran plasmadas en su obra literaria “Coplas del Huancár”. Lía Eufemia Liquín, a la edad de 90 años acaba de ser homenajeada en su tierra natal.


El reconocimiento del IES Nº 1

El homenaje fue en oportunidad donde se desarrolló el noveno “Encuentro Internacional de Escritores y Jornadas Lingüístico Literarias” a cargo de la carrera de Lengua y Literatura del Instituto de Educación Superior (IES) Nº 1 localización Abra Pampa, el mismo se desarrolló en el salón de la Biblioteca Mariano Valle en la jornada del jueves 15 de noviembre.

Del acto- homenaje participaron otros escritores y coplerosde Abra Pampa, como don Modesto Cruz, Paula Arias, Florencio Mendoza, PabloLiquín, Kella Valdivieso y otros escritores invitados.
La conductora del especial momento comenzó en alta voz con una de las coplas deLía Liquín, que dice, “cuando se muera esta alegre, el Huancár se hay deenlutar, el salamanca dirá, ahora quien ha de cantar”.


“Son momentos gratos en donde podemos recordar a nuestros auténticos escritores,no podemos pasar por alto, ni debemos dejar de homenajearlos”, dijo IsidroMamaní, vice rector del IES. En tanto el rector de la misma institución,profesor Mario Tolaba entregó un recordatorio a Lía Liquín, a la vez dijo que conocióa Lía Liquín en su afán de docente en la escuela rural de La Ciénaga hace 20años atrás con el libro “Coplas del Huancár”, “desde ese entonces ese librosiempre fue un compañero en mi carrera docente, no tuve la oportunidad deconocerla personalmente, ahora sí. El ver a nuestros niños cantando sus coplasen distintos momentos, circulando por distintas escuelas de la Puna, formóparte de trabajos pedagógicos siendo experiencias muy lindas. Felicidades ygracias por el aporte a la cultura”.

“Me siento muy contenta en estos momentos, agradezco a esta comisión, a esta gente linda que se preocupa por el acervo cultural de nuestra tierra, de nuestra Puna Jujeña. Uno debe conocer su tierra, enseñar a los chicos, ellos serán los seguidores de aquellos hombres que nos dejaron buenos ejemplos”, dijo Lía Liquín, al finalizar de narrar su vida frente a los presentes, agregó que “la vida es dura, pero hay que conocer lugares que quizás hasta ahora la Puna lo tiene escondidos”.

Fue un momento especial cuando tras un recitado y lainterpretación de coplas a cargo de un niño, Santiago Aparicio emocionó y robóla admiración de Lia Liquín, quien se levantó, felicitó al niño y regaló sulibro “Coplas del Huancár” que incluyó su dedicatoria, “este niño va a dar aconocer cómo es nuestra Puna, le regalo mi libro para que lea, se inspire y hagasus propias coplas”.

Regalando un libro a Santiago Aparicio

Lía Liquín se despidió del público presente diciendo, “cuando se funda un libro, es como si sería un hijo. Así le siento uno”. Agregó que en la vida supo contenerse con sus coplas, “quien lo lea todo el libro sabrá como he vivido yo”.

La vida de Lía Eufemia Liquín

Lía Eufemia Liquín, lista para los corsos abrapampeños

Auténtica abrapampeña, como su madre, Lucia Liquín. Desdeniña sentía curiosidad por la alegría de la gente, “me quedaba abriendo la bocade como cantaban, le pregunté a mi madre del porqué, respondió que ellos cantansus vivencias y me explicó que se llamaban coplas”. Doña Lía Liquín recuerdaque desde su infancia ya sentía la copla en su interior, “yo siempre era amantede ver cómo la gente cantaba tan bonito”.
Lía Liquín hizo sus primeros estudios en Abra Pampa, finalizando los mismos en laEscuela Normal de Humahuaca en el año 1950. Recuerda que al estar en la escuelaquebradeña en un trabajo para literatura escribió sus primeras coplas, siendolas mismas muy bien calificadas, eso le dio pie para que toda su vidaescribiera sus auténticas coplas.

Siendo docente se desempeñó en varias escuelas de la Puna, siendo la primera la de la localidad de la Redonda, siempre había que caminar para llegar a cada una de ellas, teniendo como única compañía a solead misma, sin importar las inclemencias climáticas, “y así iba gestando mis propias coplas, llegaba a la escuela y ya tenía dos o tres coplas”. A doña Liquín le gustaba conocer las costumbres de la gente, de cómo vivían, es decir su comida, su vestimenta.

Entre las escuelas más recordadas se encuentra la de Santa Rosa, muy cerca de Abra Pampa, ya que fue solicitada por la gente de esa comunidad mediante notas, cuando llego la escuela funcionaba en una casa familiar, no tenían muebles, hasta sus alumnos se sentaban en adobes para tomar las clases. El espíritu trabajador de la propia gente con el aporte mancomunado le llevaron a tener en un año la escuela, el aporte del municipio local hicieron que se concrete el propio establecimiento en un año, allí se desempeñó por el transcurso de 10 años.

En el año 1984, Lía Liquín fue protagonista en el film jujeño de Luis Rodolfo Dionicio, titulada “La Corpachada” que adquirió el primer premio más tarde en España.

En Abra Pampa, en el año 1952,  Lía Liquín junto a Leopoldo Abán fundaban la asociación tradicionalista “Aires Nativos”, desde ese entonces cada lunes de carnaval se asiste a la casona de la Mamá Lía Liquín.

Se jubiló como docente en la escuela de Cusi- Cusi en el año 1986, “y yo seguía con mis coplas”

En el año 1990 con el apoyo de Leopoldo Abán y Domingo Zerpa presentó su libro “Coplas del Huancár”. La segunda tirada fue en el año 2017.

Coplas carnavaleras de Lía Liquín

Soy nacida en Abra Pampa
de la Puna capital;
donde se hace tierra y polvo
el alegre carnaval.

Abra Pampa también tiene
escondido su tesoro;
en la arena del Huancár
también hay pepitas de oro.

Una Lía de quince años
y Abán de dieciséis;
fundaron Aire Nativos
diciendo ma ver como es.

El día que yo me muera
nadie pa mi a de llorar;
solamente erques y cajas
en día del carnaval.



Domingo Sosa Zerdá, flautero y torito samilante


Siempre nos remontamos al pasado, hace unos años atrás y se nos viene a la memoria personas que por su accionar, dejan marcada sus huellas en su pueblo, por eso se ganaron un lugar en el personaje de Abra Pampa.
En los 135 años de Abra Pampa visitamos a Domingo Sosa Zerda de 87 años de edad, reside en la actualidad en el barrio 12 de octubre de Abra Pampa. Desde niños tocó la flauta en las fiestas patronales de la zona, como así también hacia de torito entre medio de samilantes. Pero además de esto nos aporta su historia sobre la Capital de la Puna.

Domingo Zerdá

Domingo Zerda es de aquellas personas, siendo niño estudió en la Escuela Nacional Nº 21, escuela primeria 245 en la actualidad. Su primer docente fue Angel Liquín. Recuerda a esta institución muy pobre, de mojoneta y techo de paja, pero estaba llena de alegría, con una directora muy mala de apellido Rocha.
“Por aquellos tiempos Abra Pampa era muy chica, con pocas casas y el resto era todo un campo llena de esporal y tolas, las pocas personas que vivía eran todas conocidas”, Al abuelo Zerda se le viene a la memoria don Catalino Tolaba, el primer carnicero de la Siberia Argentina. Familia Ovando, Mendoza y un tal de apellido Durán, dueño de la primera Farmacia.
Entre los recuerdos más importantes, se viene a la memoria Mariano Vilte y familia Ovando, “siendo estos como los caudillos de Abra Pampa, uno de los dos de los muchos que fundaron nuestro pueblo”.
“Recuerdo que la policía estaba ubicada en un pequeño edificio, una precaria casa que estaba en la calle Sarmiento, hoy es la pintoresca oficina de Ejesa, siendo allí muy respetado el comisario Mariano Vilte. A partir de las 20 horas se detenía al que se encontraba merodeando por las calles”.
“Otra oficina importante para podernos comunicarnos fue el Correo, una casa grande de adobe, sin revoque ni piso, ubicada en calle Avellaneda, donde en la actualidad es domicilio de Facundo Gutiérrez”. “En aquella época no había hospital, solo una pequeña sala de primeros auxilios, muy precaria también, funcionaba donde actualmente es la escuela normal, nivel primario”. Domingo Zerda recuerda también que el mercado funcionaba donde actualmente es el destacamento policial, fundado por Sacarías Saravia y un tal Apaza. “Estos traían piedras lajas cargado en burros para la construcción de las veredas de la Plaza Central, yo tan solo era un muchacho de entre los 12 años que junto a mis pares ayudaba en lo que podía”.

“Fue un día inolvidable para todos, una tarde llena de sol, hacía mucho calor –lo recuerdo como si fuese ayer- yo lo vi, era don Petronio Mercado, un hombre gordo, con cara de malo, apareció en un camión grande. Fue el primero que trajo un vehículo a este pueblo. Este señor también fue el primer proveedor de combustible”, Así recuerda Domingo Zerda tantos hechos que construyeron la historia de Abra Pampa.

En el año 1.957 comenzó el loteo del barrio 12 de octubre, es decir al este del ferrocarril. Allí don Domingo Zardá fue uno de los tres primero en recibir su futura casa.
Zerdá fue el primer presidente del club “Comercio Municipal”, ideado por Leopoldo Abán, quien había comentado en un encuentro de amigos que todas las municipalidades tenía un equipo de futbol, menos Abra Pampa, es así que un primero de mayo de 1.975 nacía dicho club, hoy simplemente denominado Club Municipal.

Retomando a la infancia de Zerda, cuando tenía solo 12 años, en una fiesta patronal de San José, “Tomé la flauta y caja, solo por juego, pero no fue así y por instinto propio, sin que nadie me enseñara, toque la danza del torito”. Desde ese entonces Zerdá estuvo en docenes de fiesta patronales y también haciendo de torito por muchos años. 

Hace 21 años Zerdá le escribía una poesía a Abra Pampa, titulada “El grito del Silencio”
Que se termine el silencio
de esta Puna olvidada
cinto catorce años
cumple mi Abra Pampa amada
mi pueblo, hoy está de fiesta
traigan la tijtinchas y la machorra
la chicha y el yerviau
Que se termine el silencio
de esta Puna olvidada
y todos juntos unamos
un solo grito de esperanza…
que se entere el mundo
que esta tierra colla;
también existe
Que esta tierra es argentina
que mi Abra Pampa también
es Argentina!!!

Autor: Domingo Sosa Zerda

Panadero, Aníbal Marcelo Flores

El pasado 4 de agosto se conmemoró el día del panadero, en Abra Pampa son varias las personas de este oficio que de forma artesanal día tras día amasan la masa a puño y en horno de barro elaboran el pan casero y las tortillas de sabor incansable reparten en diferentes negocios para su reventa.

Uno de los panaderos de Abra Pampa es Aníbal Marcelo Flores, joven de 23 años, elabora de lunes a sábados pan artesanal desde los 12 años cuando desde entonces ya ayudaba a sus padres, hoy con esa profesión sostiene económicamente a su familia y trabaja con sus hermanos menores.

Aníbal se levanta por lo general a las 6 de la mañana para la elaboración de 200 bollos y 100 tortillas, equivalente a una bolsa y media de 50 Kg. de harina para mas luego ser repartidos en alrededor de 15 negocios de distintos barrios. Flores trabaja junto a sus hermanos que en total son 3 personas.
“Amasamos 25 kilos en cada fuentón en un promedio de 15 minutos cada uno”, relata Flores evidenciando que la tarea para el ya es como “pan comido”, es decir ya es idóneo en su trabajo producto del que hacer de cada día, porque como dice el refrán “la práctica hace al maestro”. Agrega que “si te da ganancias para llevar una vida tranquila”, respecto a lo económico, más allá de la suba del costo de vida en general. Aníbal entrega el pan y la tortilla a 7 peos cada uno.

Flores cuenta que en busca de mejorar su productividad realizó la presentación de un pequeño proyecto mediante el programa Jóven hace un año, hasta la fecha no tiene respuestas. El mismo tiene como objetivo la compra de una máquina amasadora entre otros pequeños insumos.

En paralelo Flores cursa el segundo año de la Tecnicatura en Gestión Ambiental en el Instituto de Educación Superior Nº 1 localización Abra Pampa y espera recibirse a final del año 2018, pero parece que la vocación como panadero se adueño de su persona, llegando a realizar con amor su tarea que por ahora se encamina por muchos años más.